Las «trampas» de las promociones 2×1

Después del «Black Friday», el «Ciber Monday» o el «Peak Day» de Amazon, las rebajas representan el cierre castizo de la habitual fiebre consumista de estas fechas. Muchos comercios se suman a la iniciativa con promociones y descuentos, mientras los hogares españoles aprovechan las últimas «gangas» para recuperar el saldo invertido en los regalos navideños. El problema es que, en muchas ocasiones, estos descuentos no suponen un ahorro real, más bien endurecen la temida cuesta de enero.

Un buen número de establecimientos han puesto en marcha durante el mes de enero promociones del tipo 2×1: pague uno, llévese dos. Son ofertas a las que se pueden acceder especialmente en cadenas de distribución o establecimientos textiles. En los últimos años, sin embargo, se han diversificado de tal forma que han alcanzado múltiples sectores. Desde vuelos hasta componentes electrónicos, muchas compañías ofrecen una segunda o incluso tercera unidad «gratis». Una oferta que puede convertirse en un despilfarro.

«Este tipo de promociones cuenta con ventajas e inconvenientes. Pueden incitar a que el consumidor se deje llevar y adquiera productos que realmente no necesita. Es necesario contar con un consumo responsable y saber qué queremos en concreto», afirma David Hurtado, portavoz de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU). La asociación aconseja contar con recelos respecto a este tipo de ofertas y planificar la compra antes de llevarla a cabo. En algunos casos, que nos «regalen» un producto no compensa económicamente, ya que realmente solo necesitamos una o dos unidades.

Normalmente este tipo de ofertas se mantienen en el establecimiento durante todo el año. No es una acción propia de las rebajas. Esto se debe, según afirma Jean Bernard Audureau, representante de la Asociación General de Consumidores (ASGECO), a que «las compañías necesitan deshacerse de su género, que normalmente acaba sobrando». Los descuentos provocan que la cesta se llene, pero mediante productos que a veces ni siquiera son utilizados. A cambio, el coste de la compra aumenta. «Existe un despilfarro generalizado, sobre todo en la alimentación. Se tiran una gran cantidad de alimentos», asegura Audureau.

Cada cadena de supermercados cuenta con su propia estrategia respecto a los «pack» ahorro. Desde Mercadona, por ejemplo, aseguran que no necesitan utilizar este tipo de promociones, ya que basan su política comercial en su lema: «siempre precios bajos». Otras, como El Corte Inglés, cuentan con semanas específicas con rebajas de todos productos, mientras que en DIA sí que se pueden encontrar con facilidad las ofertas 2×1.

Al igual que sucede con otras promociones, todo suele ser cuestión de racionalizar la oferta y contar con sentido común. «Es cierto que en productos no perecederos este tipo de ‘pack’ sale rentable, ya que contamos con más tiempo para utilizarlo», afirma Audureau. Para saber si realmente compensa el 2×1, muchos supermercados han introducido el valor del producto por kilo o por unidad, algo que nos facilita la tarea de descubrir el ahorro real.

El resultado puede ser determinante. Hace pocos años, distintas asociaciones de consumidores denunciaron que algunos «pack» 3×2 vendidos en una determinada cadena de distribución eran incluso más caros que comprar los tres productos por separado. En tierra de promociones, máxima precaución.

Ver también: “Estos son tus derechos si compras en las rebajas

Fuente: ABC

4 comentarios sobre “Las «trampas» de las promociones 2×1

  • el 1 febrero, 2016 a las 10:21 am
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    Es común que en los grandes establecimientos, en el mes posterior a las rebajas, pongan un ´´3×2“ o ´´2×1“ simplemente para atraer la atención de los consumidores, teniendo los productos en el fondo el mismo coste.
    Hace cinco año un consumidor de Carrrefour denunció a la compañía por haberle vendido unos pantalones deportivos teniendo un ´´2×1“, resultando que el precio al pagarlos por separado era el mismo.
    Y como dice el artículo, no solo en el sector textil sucede esto, sino que en otros sectores como el de las aerolíneas, trenes,etc.
    Como ejemplo, en este mes IBERIA, British Airways o Lufthansa ahora están ofreciendo vuelos a ciudades europeas importantes como Londres, París, Roma por solo 45-50 euros.
    No hay que dejarse engañar, porque estos precios solo son aplicables a días específicos que la compañía escoge, por tanto hay que tener cuidado con estas promociones, ya que no siempre son ciertas.

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    • el 3 febrero, 2016 a las 10:54 pm
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      Estoy, en parte, con usted.

      En ocaciones, si es cierto que las promociones son engañosas o incluso los productos marcados con “3×2” o similar salen más caros que comprandolos por serapado. Pero esto es solo en ocaciones.

      Como respuesta al comentario del “engaño” sufrido por el cliente en Carrefour no es del todo cierto. Muchas veces nos creemos ser víctimas de un engaño y lo cierto es que los consumidores nos encontramos mal informados, pero muchas veces es por no querer informarnos.

      La promoción de los pantalones era cierta y también es cierto que comprando los pantalones por separado no se aplique el descuento. Esto se debe a que la promoción se aplica por compra, por cuenta cerrada de cada cliente. Lo que no es lógico es que el cobren un pantalón primero, cerrar una cuenta y después de pagar iniciar otra para pagar el segundo pantalón porque contabiliza como nuevo cliente. Quiero decir se estaría vendiendo un pantalón para cada cliente y no se podría aplicar el descuento porque no se los lleva la misma persona.

      Por esto, en mi opinión, creo que los consumidores deberíamos informarnos y controlar nuestros impulsos a la hora de comprar cuando vemos “grandes” ofertas.
      No siempre nos engañan en todo caso nos dejamos engañar.

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  • el 1 febrero, 2016 a las 7:49 pm
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    Sin duda periodo en muchas ocasiones de “gangas”, ofertas o promociones, pero también periodo de “falsos” descuentos o artículos muy defectuosos que deberían ser incluidos en “taras” y no en rebajas por parte del establecimiento.

    Personalmente, como consumidor, y parte débil en un contrato de compra, hace unos días sufrí un caso, al menos, curioso y porque no decirlo, engañoso por parte del establecimiento.

    Compré unas zapatillas de una prestigiosa marca con PVP 119,95€. En la zapatilla colgaban dos etiquetas, primero una del 20% y después una del 50%. Impresionado por la “ganga” la adquirí sin apenas pensarlo (sí, compra por impulso, lo reconozco), sin saber lo que vendría después. La tienda exhibía carteles, tanto físicos como online, de “rebaja del 50% sobre en ciertas marcas y productos YA rebajados”. El dependiente hizo el descuento del 50% sobre el PVP y no sobre el precio ya rebajado del 20% como anunciaba el establecimiento.

    Aun así, y totalmente en desacuerdo y sintiendo algo de impotencia, compré el articulo, pero también ejercí mi derecho como consumidor y redacte una hoja de reclamación con el grueso del acontecimiento para la Oficina de Consumo de mi localidad.

    ¿Cómo acabará el caso?, ¿qué opináis vosotros?, ¿devolverán el importe correspondiente? De momento, habrá que esperar a que el periodo, muchas veces caótico de rebajas, finalice.

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  • el 3 febrero, 2016 a las 9:46 pm
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    Es una buena estrategia desde el punto de vista de la empresa. Me hace gracia porque lo suelo escuchar en conversaciones familiares, o gente que habla cerca de mi en la calle: “Pues el otro día fui a comprar manzanas y me llevé 3 kilos por el precio de 2, así se ahorra algo” Y por mi cabeza se pasa: “No señora, han conseguido venderte tres kilos cuando lo más seguro es que no ibas a comprar manzanas o ibas a comprar solo un kilo” Mucha gente espera estas ofertas, y planifica los lugares donde va a ir a comprar según este tipo de descuentos, como los que suele haber en Lidl o Día. Habría que comprobar el ahorro real, porque la estrategia puede estar acompañada de una subida del precio (lo que te costaban las 3 unidades es lo que te cuestan ahora las 2) y ni siquiera te das cuenta porque no sabes que precio había antes y te meten por los ojos ese 3×2 o 2×1, que colocan en los catálogos o por toda la tienda. Y mi pregunta sería ¿Veremos ofertas 2×1 en productos con un esfuerzo alto en la decisión de compra como puede ser un coche? Viendo como funciona con productos cotidianos podría plantearse esta estrategia.

    Pd. Me quedo con la idea del post para una publicación en mi blog!

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