El Antimarketing y el poder del consumidor

El Antimarketing no es nada nuevo, ya lo acuño Philip Kotler. Su definición de Antimarketing es ‘todas aquellas acciones que hacen disminuir el interés del consumidor hacia un determinado bien o servicio’.

Estas técnicas se utilizaron mucho durante la segunda mitad de siglo, donde la demanda superaba la oferta. Ejemplos como campañas para disuadir a clientes para no generar aglomeraciones o no perder su punto ‘chic’ o de valor añadido en foros o asociaciones eran norma general. Otras técnicas han sido y son para disuadir el consumo, como por ejemplo son el tabaco, alcohol o drogas no regladas. Pero existe otra variante, y es el de cómo los consumidores montan una campaña dirigida a una marca por algo en concreto.

Antimarketing para que una marca cambie

Las marcas, productos o servicios, presentan las bondades y beneficios que tiene sus empresas para el consumidor a través de la publicidad. Hasta la llegada de Internet, la libre circulación de información, y las redes sociales, los consumidores tomaban por buenos los mensajes que las marcas lanzaban a través de los anuncios. Era muy raro que una campaña no triunfase en el siglo pasado. Con la llegada masiva de la nueva revolución tecnológica, y que se ha masificado en todo el mundo, es mucho más fácil que conecten consumidores que antes solo llegaban a nivel de círculos cercanos.

Así que cada campaña esta expuesta al rigor, experiencia, sensibilidad, impacto y comentarios de muchos consumidores conectados entre sí. Aunque ni se conozcan. Cada anuncio o mensaje es directamente analizado. Y de las sensaciones producidas, el consumidor expone sus comentarios o experiencias.

  • Si son positivas todo va bien.
  • Si son neutras podemos darla por buena.
  • Si son negativas, existe un problema.

Las positivas y neutras son lo que ocurría con la publicidad en el siglo pasado. Las negativas son las relativamente jóvenes y que las marcas han empezado a comprender y aprender de ellas. Un producto o servicio debe ser originario de una necesidad del consumidor, no algo que se inventa una marca. El saber gestionar esos comentarios negativos para convertirlos en positivos o neutros, dándole al consumidor lo que demanda. Es lo que podríamos considerar el Antimarketing

Marketing producido por el propio consumidor volcando sus comentarios y experiencias en diferentes canales o medios de comunicación, y que hacen que la marca responda de forma positiva a las demandas generadas. Gracias a esas demandas, el producto o servicio hacen que mejore y se adapte al gusto del consumidor, que al fin y al cabo es el que genera los ingresos por ventas con sus compras.

No debemos considerar el Antimarketing como una forma de protesta de los usuarios. Si no más bien algo que ofrece a las marcas la posibilidad de mejorar, y de conocer de primera mano si el producto o servicio genera la demanda suficiente como para que sea rentable.

El mantener una conversación en un TL o muro con usuarios de la social media es parte del Marketing de Contenidos. Siempre habrá y existirán comentarios de todo tipo. Aquí analizamos la parte de la publicidad, la negativa, que no podía ser tratada. Esa información valiosa que no llegaba a la marca. Ahora ya es posible. Han existido multitud de ejemplos que haciendo una simple búsqueda podemos encontrar y que no citaré porque no es el motivo ni la idea del presente artículo. Estas campañas que montan los usuarios en contra de algo que no les ha gustado es lo que intentamos denominar Antimarketing. Marketing dirigido a las marcas para que acometan las mejoras, o cambien la forma de comunicarse con el consumidor, o mejoren sus mensajes, o no los mal utilicen, etc. O simplemente les escuchen.

Fuente: Blog Marketing on line

Jordi Torregrosa, consultor de Marketing Digital

@JordiTorregrosa

Un comentario sobre “El Antimarketing y el poder del consumidor

  • el 29 Noviembre, 2016 a las 8:31 am
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    Desde mi punto de vista, el antimaqrketing consiste en una oportunidad para la marca de colocarse en la piel del consumidor y mirar desde su perspectiva para mejorar.
    Podemos utilizar el antimarketing para:
    – Diferenciarnos a través de una marca que rompe las reglas y hace una estrategia creativa. Ejemplo: Zara triunfa sin gastar dinero en publicidad.
    – Cambiar una marca cuando la estrategia defensiva surge de los comentarios negativos.
    – Advertir al consumidor del efecto dañino de un determinado bien o servicios. Ejemplo: tabaco o alcohol.
    En definitiva creo que toda publicidad es buena si se sabe aprovechar.

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