Coronavirus: del temor a la esperanza

Con este título, he leido un artículo que me ha recordado que todavía, cuando, casi tres meses de la declaración del estado de alarma, muchos amigos y conocidos sienten temores a toda una serie de aspectos negativos que parecen derivarse de la acción del coronavirus. El temor puede entenderse como el miedo que se siente al considerar que algo perjudicial o negativo ocurra o haya ocurrido. Mientras que el miedo es una emoción natural que nos protege de un peligro real. .Sin embargo, el temor es una emoción artificial que nos hace evitar o huir de situaciones de peligro imaginario. Un claro ejemplo es el temor que algunas personas tienen a animales totalmente inofensivos.
Ahora, durante la pandemia, a pesar de cumplir las normas que han dado las autoridades sanitarias, hay muchas personas que tienen temor a infectarse del COVID-19. Esto le influye en sus estado de ánimo y en sus conductas. En muchas ocasiones, esos temores son imaginarios. no son reales, pero siguen influyendo en las personas que lo padecen.
Me gustaría que estas líneas sirvan, para quien las lea revise sus conductas recientes y superen sus temores infundados y se llenen de esperanza. La esperanza es un estado de fe y ánimo optimista basado en la expectativa de resultados favorables relacionados con eventos o circunstancias de la propia vida o el mundo en su conjunto.
¡Ante el coronavirus, ¿Cuáles son las expectativas de la mayor parte de los ciudadano? La verdad es que no suelen ser muy positivas. La incertidumbre de los efectos de la pandemia, aumentan las expectativas negativas. Sin embargo, pienso que es posible tener un horizonte de esperanza ante el futuro a corto y a lo largo plazo.
Sin pretender ser exhaustivo, indico a continuación algunos de los muchos aspectos positivos que esta pandemia vn a provocar en muchas personas. Seguramente un buen resumen es que, al teminar este tiempo de vigilia, seamos mejores personas.
Se puede comprobar los efectos positivos del confinamiento en las familias. Por ejemplo, la intensa convivencia familiar han hecho posible valorar más la familia, la vida del hogar, de las relaciones entre padres e hijos, se ha facilitado la comunicación entre el hombre y la mujer al estar mucho tiempo juntos, en muchos casos, se han compartido de una manera más plena las tareas del hogar, etc.
El ejemplo arrastra. Esto es lo que está ocurriendo con el ejemplo de tantas mujeres y hombres, que su trabajo ordinario, se están dejando la vida por los demás, tratando por ejemplo con cariño a los enfermos y familias- Hay profesiones que a partir de ahora se valoran más y mejor al comprender que son un servicio necesario para la calidad de vida de las personas. Médicos, enfermeras, cajeras del supermercado o las personas que atienden el pequeño comercio de proximidad, los barrenderos, policias, etc. Se ha puesto de maifiesto la importancia del espíritu de servicio como alma de la sociedad en la que vivimos.
Hay surgido muchas iniciativas de solidaridad en todos los ambitos para ayudar a satisfacer necesidades y deseos básicos de la calidad de vida. Los servicios de ayuda se han potenciado. La experiencia de estas semanas han puesto de manifiesto que no podemos vivir aislados, que necesitamos de la ayuda de los demás para llevar una vida plena.Ayuda a los mayores, a los necesitados. a las personas que viven en soledad sean mayores o no, etc.
También se ha podido comprobar que con la pandemia se ha producido un refuerzo de la reliosidad en todos los credos. Ahora muchos sienten la necesidad de Dios y de dar un sentido a sus vidas con una orientación trascendente.

La sabiduría popular recoge como aserto que “algunos se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena”. Y eso es lo que, con otras palabras, parece enunciar la profesora de Economía Jeanet Sinding Bentzen, de la Universidad de Copenhague, con su reciente estudioEn la crisis, rezamos: religiosidad y pandemia del Covid-19”. La investigadora documenta que las búsquedas en Google de la palabra oración (rezo, plegaria) se dispararon durante el mes de marzo, justo cuando el coronavirus empezó a golpear con mayor fuerza en Occidente.

Me parece que éstas y otras razones despiertan en nosotros un horizonte de esoeranza, de optimimo y sentido positivo. Esto me recuerda una canción que se ha convertido en un símbolo de la esperanza que ha de presidir nuetra vida diaria. Me refiero a la canción «Color Esperanza»  en la versión del argentino Diego Torres.,

Por destacar solo algunas frases de la letra, podemos señalar el estribillo: «Saber que se puede querer que se pueda/Quitarse los miedos sacarlos afuera/ Pintarse la cara color esperanza/Tentar al futuro con el corazón» Recientemente, se ha hecho una nueva versión a cargo de Sony Music Latin y Diego Torres por motivo de la Epidemia de COVID-19 en el mundo, todos los fondos recaudados serán donados a la Organización Panamericana de la Salud

Te dejo el videoclip de la canción de Diego Torres:

Esperanza: es una palabra que acompaña todo el proceso, y que se refleja en el título de ésta preciosa canción… –Color Esperanza. Refleja el ánimo y la decisión de dar el paso adelante y embarcarse en una aventura ó un proyecto de futuro… … tentar al futuro con el corazón.

Para que disfrutse de la letra de esta reciosa canción, te dejo un vídeo (con letra)

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