El empleado feliz es más rentable

En 1981 los periodistas empresariales Robert Levering y Milton Moskowitz recibieron un encargo de un editor de Nueva York. Debían encontrar las 100 mejores empresas para trabajar en Estados Unidos. Su investigación y el libro que la recogió, publicado tres años después, fue el origen de Great Place to Work, una empresa que anualmente analiza y diagnostica el ambiente organizacional de más de 5.000 compañías en 52 países con el propósito de identificar a aquellas que mejores condiciones reúnen para sus empleados. El resultado se recoge en una clasificación que se hace pública. Ocupar las primeras posiciones de ese ranking se ha convertido en un objetivo prioritario para muchas grandes compañías.

El de Great Place to Work es un ejemplo de una tendencia que se extiende en el terreno empresarial: el acercamiento de los recursos humanos al mundo del marketing. Dos disciplinas que, según Aziz Zaghnane, director de marketing de Lee Hecht Harrison (Adecco), no están tan distantes como pudiera pensarse. “Los productos y servicios no son la única parte de la compañía que necesitan a la publicidad. La gente quiere trabajar en empresas con buena reputación y una misión y visión fuertes. Si se quiere atraer y retener al mejor talento, es muy importante exponer la personalidad de la compañía al exterior”.

De un modo u otro, la mercadotecnia está muy presente en los recursos humanos de hoy. “Muchas grandes empresas tienen normalizada la integración de la visión del marketing en sus áreas de gestión de personas, y utilizan sus técnicas para el diseño de la estrategia del talento, planes de carrera y sucesión, políticas de aprendizaje y desarrollo, comunicación o gestión del networking”, asegura Salvador Ibáñez, responsable de Top Employers Institute España. Ander Maiz, profesor del máster en Dirección de Personas y Desarrollo Organizativo de ESIC, sostiene que “disponer de habilidades de comunicación resulta imprescindible para todos los profesionales del área de recursos humanos”. De hecho, posiciones híbridas como la del responsable de comunicación interna o el HR Business Partner son ya habituales en muchos organigramas.

¿Por qué los recursos humanos necesitan promoción? Los expertos concluyen que las organizaciones que logran un elevado nivel de compromiso por parte de sus trabajadores obtienen mejores resultados. “Tener empleados fans es clave para tener clientes fans”, afirma Sonia de Mier, directora de comunicación de Great Place to Work en España. El problema, añade, “viene cuando la realidad de una empresa no coincide con la percepción que tienen de ella sus empleados”. En ese marco, comunicar las políticas de recursos humanos y sus procesos es clave para fomentar el sentimiento de pertenencia de la plantilla. Aziz Zaghnane cree que los profesionales de recursos humanos saben que los empleados son sus clientes internos. “Cuánto más creativos y alentadores sean los mensajes que les hagan llegar, mejor será la respuesta que obtengan de ellos”.

La encarnizada guerra de talento que existe hoy entre las empresas se libra en territorios marketinianos. “Ser considerado un empleador preferente se convierte en una necesidad en un mundo global en el que muchas empresas compiten por el mismo talento”, comenta el profesor Maiz. Para lograrlo, las organizaciones despliegan una serie de estrategias que persiguen potenciar su marca de empleador y hacerse más atractivos ante los profesionales en busca de nuevas oportunidades laborales. Programas de referidos (recomendados), embajadores de marca, clasificaciones o certificaciones son escaparates que ayudan a posicionar la cultura organizacional de la empresa. Una visibilidad que aumenta sus posibilidades de llevarse a los mejores empleados. Además, un potente “marca de empleador” sirve también como eficaz antídoto ante posibles cantos de sirena de otras empresas hacia los trabajadores clave. Entra entonces en escena el llamado “salario emocional”, que engloba las oportunidades de desarrollo profesional, las facilidades para conciliar, el ambiente de trabajo o el reconocimiento que obtiene el empleado por su contribución. Aspectos que, en opinión de Maiz, “pueden inclinar la balanza para permanecer en el mismo sitio aunque la oferta económica de la otra empresa sea superior”.

Redes sociales

Las redes sociales son otro terreno colonizado por los recursos humanos, especialmente en el ámbito de la selección. Un reciente estudio de Jobvite concluye que casi tres cuartas partes de los encuestados piensan incrementar su inversión en reclutamiento a través de este canal el año que viene. Un 94% de esos neorreclutadores ya usa Linkedin como fuente principal para sus procesos de selección. “Linkedin ha permitido que cualquier usuario pueda convertirse en un potencial candidato para un proceso de selección abierto, ya que la mayoría de empresas están presentes en esta red y publican en ella sus ofertas de empleo. Además, las ofertas circulan también por Twitter y otras redes a través de hashtags, menciones o recomendaciones”, señala Eva Delgado, responsable de los Programas de Talento Joven de Ray Human Capital.

La consultora destaca cómo las redes sociales han acercado a empresas y candidatos. Un fenómeno que no estará asentado hasta que las compañías aborden su definitiva transformación digital. Y es que, advierte, “su asignatura pendiente no reside tanto en estar presentes en las redes sociales, sino en cómo están presentes. Porque sin una estrategia previa a la presencia en redes, la propia presencia pierde valor”.

Fuente: El País

Ver también: “¿Es tu empresa un lugar excelente para trabajar?

5 comentarios sobre “El empleado feliz es más rentable

  • el 19 febrero, 2016 a las 8:35 pm
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    Hace unas décadas la idea de que la satisfacción de los trabajadores pudiera contribuir a un mejor desempeño de los mismos era un tema que ni si quiera nos planteábamos. La revolución industrial trajo consigo la llamada producción en cadena, mediante la cual el trabajador en cuestión tenía una sola función, repetitiva y aburrida. Sin embargo, el cambio del enfoque empresarial ha hecho que empezáramos a tener en cuenta la satisfacción del trabajador. Y es que, como han demostrado grandes empresas como Google, el trato y las oportunidades que se les da a los empleados mejora sustancialmente su rendimiento, el clima en el lugar de trabajo y contribuye a que se sientan parte indispensable de la empresa. Por último, de cara a los consumidores, la imagen que tengamos de la empresa puede ser afectada de manera positiva.

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  • el 20 febrero, 2016 a las 4:48 pm
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    Me parece muy adecuado este artículo. Si queremos que la empresa vaya hacia adelante debemos tener empleados que la fomenten y, para ello, es necesario que se involucren en la causa. El sentimiento de pertenencia de los trabajadores en la empresa ha de ser un eje fundamental en las relaciones, de ahí que las empresas mantengan condiciones favorables para establecer ese ambiente dentro de la misma. Los principales ‘embajadores’ de la empresa son los empleados. Un ambiente de normalidad a la vez que de entusiasmo han de imperar en toda organización para su correcto funcionamiento con las políticas de marketing encaminadas en ese sentido.
    Por otra parte, la presencia en las redes sociales en este mundo globalizado en el que vivimos se hace muy necesario porque gran parte de las opiniones en cuanto a empresas o cualquier organización se encuentran en ese campo. No hay que olvidar que para ello, es necesario una estrategia previa porque sin ello es posible que no salga bien y, por cualquier problema por pequeño que sea, haga más vulnerable a cualquier empresa.

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  • el 23 febrero, 2016 a las 5:45 pm
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    Interesante artículo. En estos últimos tiempos el modelo empresarial con respecto a los trabajadores está cambiando drásticamente, hasta el punto en que algunas empresas lo consideran de igual importancia que la rentabilidad y beneficios que puedan dar sus negocios. La existencia dentro de la empresa de un trato amable propicia una mayor motivación de los trabajadores y con ello una mejor realización de su trabajo, lo que afecta directamente a la rentabilidad de la empresa. Ese “estado de bienestar” al que se somete el empleado supone una estrategia de marketing por si misma ya que éste traslada a su alrededor la buena situación que se da dentro de la empresa, lo que crea una atracción de más personal, con una mayor cualificación e incluso esa atracción se podría extrapolar también hacia los clientes de la empresa ya que ese buen ambiente puede ser significativo de un trabajo bien hecho. En mi opinión, ojalá esta corriente sea adquirida por la mayoría de las empresas, nos iría mejor.

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  • el 11 diciembre, 2017 a las 11:54 am
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    Desde mi punto de vista, un empleado feliz no sólo contribuye a crear un buen ambiente. Un empleado satisfecho también mejora sus resultados, se siente más motivado e influye para que el grupo sea más productivo. La gente que es más feliz presenta mayor energía y dinamismo en su desempeño laboral. Estas relaciones de confianza generan un sentimiento de compromiso con la empresa.
    Al contrario, trabajar durante largas horas sin levantar la cabeza o sin relacionarse con los compañeros de trabajo, hace que los empleados estén más apagados y pesimistas (descenso de la productividad).

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  • el 11 diciembre, 2017 a las 3:27 pm
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    Totalmente de acuerdo con las afirmaciones, tanto de Sonia de Mier como por el profesor Maiz.
    Os dejo un vídeo en el cual nos muestra los beneficios que conseguimos teniendo a nuestros empleados felices.

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