El lado negro del Black Friday

Cada año el Black Friday aumenta su nivel de venta, siendo electrónica y telefonía, moda y complementos y viajes las categorías más importantes de venta, y situándose la edad del comprador medio entre los 35 y los 44 años.

Es cierto que mucha gente espera el Black Friday con impaciencia y lo ven como el momento para solucionar las compras navideñas, aprovechando las grandes rebajas en muchas de las tiendas y plataformas online.

Sin embargo, lo preocupante no son los previsores que deciden solucionar sus regalos con tiempo, sino la gente que tiene ese viernes marcado en rojo en el calendario, esperando su llegada con el ansia de obtener una solución a muchos de sus problemas.

A menudo estas personas no están teniendo en cuenta que muchos establecimientos aprovechan este día para aumentar sus beneficios de manera engañosa, rebajando solo algunos productos a modo de cebo para clientes curiosos y desviando posteriormente su atención hacia productos no rebajados.

En España casi el 60% de la población aprovecha la campaña del Black Friday, que usa como gancho comercial ser las rebajas previas a Navidad, lo que nos lleva a preguntarnos si esta campaña podría llevar a alguien a desarrollar una adicción a las compras, ya que este tipo de eventos hace a todo el mundo susceptible de realizar compras compulsivas.

Además en los últimos años el Black Friday va acompañado del Cyber Monday, creando un puente de 4 días en los que los bajos precios y las ofertas crean tentaciones y necesidades inexistentes previamente.

Sin embargo, podemos afirmar que el Black Friday no es lo que genera la adicción a las compras, pero sí que es un día donde este problema de salud se hace más evidente, ya que las personas que sufren esta adicción ven imposible reprimir su impulso ante las estrategias de precio de las marcas, incluso cuando los gastos que emprenden puedan estar por encima de sus posibilidades.

Adicción a las compras: oniomanía

Al hablar de adicciones se suele pensar en alcohol, tabaco o droga, pero también existen las llamadas adicciones comportamentales, como lo son la adicción al juego, a internet y a las compras.

Las compras compulsivas son una forma de una adicción que, si bien no es exclusiva de estas fechas, sí que se ve acrecentada por la publicidad y el consumismo generalizado. De hecho, se trata de una adicción más común de lo que se piensa, un descontrol y necesidad de adquisición inmediata y urgente de cosas innecesarias, por impulso, que genera una satisfacción momentánea a la que el adicto encuentra muy difícil resistirse.

Esta conducta va seguida, en muchos casos, por el arrepentimiento al darse cuenta de que lo que se ha comprado es innecesario o que se ha gastado más de lo que se debía, ocasionando gastos excesivos e, incluso, problemas de índole familiar, social y económica.

Esta adicción suele afectar a personas con baja autoestima, ansiedad, depresión o irritabilidad y afecta alrededor del 5% de la población. Los adictos sienten que gastar compensará sentimientos de tristeza, angustia o soledad; en muchos casos les supone una vía de escape y el alivio momentáneo de la compra les parece la solución, aunque luego encuentren su casa llena de objetos inservibles que compraron de forma precipitada.

El adicto ha de entender que las compras no son una respuesta a los conflictos personales o el malestar emocional y debe interiorizar estrategias para afrontar sus problemas.

Es importante que entienda que las rebajas no deben suponer un refuerzo para su estado emocional ni están ahí para reducir su malestar.

Sin embargo, no es fácil detectar esta adicción ya que suele estar enmascarada, socialmente permitida y, en muchos casos, no se ve como enfermedad, sobre todo cuando la persona se lo puede permitir económicamente.

La realidad es que difícilmente una persona podrá solucionar el problema de su adicción sin ayuda, por lo que tratarla corresponde a profesionales como psicólogos que podrán ayudarla a través de un proceso terapéutico, acompañado de un control por parte de su entorno sobre el gasto y las tarjetas y la asignación de una cantidad limitada de dinero.

Los indicios de la adicción a las compras:

– Sentir que la tristeza se puede solucionar paseando por tiendas o viendo   escaparates, y ver en ello una vía de escape de la rutina.

-Comprar productos de forma precipitada.

-Comentarios críticos de familia y amigos acerca de la afición a las compras.

-Insatisfacción por los objetos adquiridos y decepción al comprobar el gran gasto que se ha realizado en el extracto de la tarjeta.

-Compra de objetos “milagro” pensando en un posible futuro uso.

-Sentir que comprar pasa a ser una necesidad.

¿Qué puedes hacer si eres un comprador compulsivo?

Como cualquier adicción, es prácticamente imposible que se solucione por sí misma, la falta de control de los impulsos y la autojustificación irracional de los actos hacen que el problema sea difícil de ver y de solucionar.

Lo mejor es conseguir un diagnóstico profesional, y la ayuda de un tratamiento que contribuya a resolver la situación. Será necesario modificar la conducta de la persona y controlar la ansiedad que lleva a la compra compulsiva haciendo frente al problema desde la raíz.

El mejor consejo es ser consciente de la compra que se va a realizar. Podemos permitirnos un capricho de vez en cuando, pero siendo conscientes de nuestro poder adquisitivo y no usando la compra para satisfacer una necesidad emocional.

En caso de que sospeches que esto es lo que está sucediendo prueba a dejar la compra para el día siguiente y plantéate en ese tiempo la necesidad por el artículo y si es correcta la decisión de adquirirlo, quizá llegues a una conclusión interesante.

Calcular previamente el presupuesto del que dispones, planificar las compras que debas o quieras realizar e, incluso, ordenarlas por orden de prioridad debería ayudarte a empezar a solucionar el problema.

Los medios publican infinidad de artículos y reportajes sobre estas fechas tan señalizadas. Por ejemplo, en Expansión o en El Pais.

2 thoughts on “El lado negro del Black Friday”

  1. Inconvenientes de comprar en Black Friday
    • Riesgo de comprar cosas innecesarias: como en la mayoría de situaciones de rebajas, corres el riesgo de dejarte llevar por los seductores precios y comprar productos que no necesitas, en ocasiones de forma compulsiva.
    • Gastar demasiado: el hecho de que estas rebajas solo duren un día puede actuar en forma de presión hacia el cliente, de manera que las compras pasan tan rápido que puede que no se reflexione lo suficiente sobre lo que estás gastando y acabes superando tu presupuesto disponible, incluso si estás comprando cosas necesarias.
    • Productos desfasados: en algunas tiendas se utilizan este tipo de días de rebajas para sacar las colecciones de productos que no se han vendido durante el año, lo que suele ser más común por ejemplo en el sector de la ropa.

    Ventajas de comprar en Black Friday
    • La primera gran ventaja son los precios, muchos productos alcanzan durante este viernes los precios más bajos de todo el año. Destacan, las impresionantes ofertas en electrónica.
    • Posibilidad de comparar anticipadamente los precios y productos que ofrecen los comercios. Muchos de ellos publican esta información en internet las semanas anteriores.
    • Compras online. Durante el Black Friday los descuentos también se aplican en muchos comercios online.
    • Alertas de e-mail. Muchas tiendas ofrecen la posibilidad de inscribirse en el servicio de alertas para que te avisen de las promociones.
    • Aplicaciones disponibles. Ya existen en el mercado varias aplicaciones que permiten comparar precios de unos establecimientos a otros. y varias de ellas ofrecen un servicio especial durante el Black Friday.

  2. A las personas hay dos cosas que siempre les atrae, lo gratis y lo rebajado y el Black Friday cuenta con una de esas dos cosas.
    Este tipo de rebajas en España hasta hace un par de años se desconocían pero, sobre los años 60 las empresas españolas, sobre todo los grandes almacenes como puede ser el El Corte Inglés, implementaron este sistema de rebajas con el objetivo de aumentar su volumen de ventas.
    El Black Friday, a primera vista, puede parecer lo que todos conocemos como un “chollo” pero, en realidad, es un truco engañoso que utilizan las empresas puesto que, si visitáis, por ejemplo, El Corte Inglés días antes seguramente hayan empezado a subir los precios para luego aplicarles un porcentaje de descuento y que así parezca que estamos comprando una ganga.
    Por otro lado, podemos pensar que El Black Friday puede ser una oportunidad para los pequeños comercios, y, en parte, es así, puesto que pueden realizar en algunos de los productos a los que quieren dar salida algunos descuentos pero, la verdadera realidad es que la llegada de las rebajas de las grandes empresas suponen una desventaja para las pymes, ya que por mucho que realicen descuentos buenos a sus clientes nunca podrán rebajar tanto los precios ni vender tanto como su principal competencia.
    ¿Qué tipos de estrategia de marketing utilizan las empresas para hacer tan famoso al Black Friday?
    Dado que la gente cada vez compra más por internet las empresas crean estrategias digitales como el email marketing, es la excusa perfecta para enviar un email a los clientes, o las redes sociales. Además, es típico por parte de los grandes almacenes utilizar un producto gancho para así conseguir llamar la atención de los usuarios, realizando descuentos agresivos en algunos de sus productos.
    A su vez, se modifican escaparates tanto físicos como online. En este caso nosotros podemos modificar la temática de nuestro negocio adaptándonos a Black Friday, fondos negros, carteles llamativos y ofertas, los clientes están acostumbrados a pensar que solo los establecimientos que tengan un buen cartel que anuncie Black Friday lo van a celebrar, y lo mismo es aplicable a la página web.
    Para llegar a hacer una buena estrategia de marketing las empresas deben conocer a sus consumidores y los productos que les gustaría que estuviesen rebajados de precio, para ello lo ideal sería realizar encuesta a los clientes a través de las páginas web o a través de plataformas como YouTube, donde cada vez más las empresas realizan encuestas sobre su marca o productos.

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