Motivos por los que se supende en la Universidad

Con este título deseo despertar la atención de un enlace de este blog, que aparece con el título “Para aprender a aprender, leer, estudiar…“. En realidad he cambiado su título por otro más atractivo, ya que su titulo original es “El Arte de la Memoria”. El autor ha escrito un libro que te aconsejo:” Lo que deberías aprender, antes de aprender”. En este blog se trata de contestar a preguntas como las siguientes:

* ¿Qué puedo hacer para que no me cueste estudiar, leer mucho más deprisa y entender lo que leo?, ¿concentrarme fácilmente siempre que quiera?
* ¿Cómo recordar todo antes, durante (y después) del examen?, ¿se puede hacer fácilmente?; si es así, ¿cómo? …
* ¿Es posible estudiar divirtiéndome?

También encontrarás enlaces de interés, lecturas recomendadas, etc. En concreto, te recomiendo leer la entrada de este blog y los enlaces correspondientes sobre “14 motivos por los que se supende en la Universidad”.


Hay enlaces que te pueden ayudar a reflexionar sobre diferentes temas que te interesarán mucho. Por ejemplo, “Aquí tienes una forma rápida de motivarte a tope (I) y (II)

7 comentarios sobre “Motivos por los que se supende en la Universidad

  • el 5 abril, 2010 a las 10:37 pm
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    Le agradezco muchísimo el contenido de esta entrada, pero tengo que decir que me irrita que se preocupen de si sabemos o no sabemos estudiar a estas alturas de la vida académica.

    Creo que se deberían de preocupar en primaria, para corregir las deficiencias, saber que método nos va mejor a cada uno, y afrontar más eficientemente los cursos posteriores. El principal problema de que no sabemos estudiar es porque muchas veces damos con profesores que nos exigen sabernos todo de memoria sin saber ni de qué hablamos, para ellos ahorrarse tiempo al corregir con plantillas buscando frases literalmente del libro.

    Los profesores deberían de hacer más hincapié en que explicásemos las cosas con nuestras palabras más que de memoria porque cuando te aprendes algo de memoria a los cuatro días ya no te acuerdas de nada y como decía un buen filósofo “la memoria es el recurso de los necios”.

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  • el 7 abril, 2010 a las 7:13 am
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    Hola! así a priori me parece muy interesante. De hecho desde que escucho en la radio los cursos para aprender a leer estoy bastante entusiasmado con esto. Sobre todo intrigado…¿Seré capaz de leer una página en 7 segundos como aseguran?
    Gracias de veras Jose Miguel por la entrada. Voy a leer los artículos y luego comento de nuevo

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  • el 7 abril, 2010 a las 8:03 am
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    Gracias por vuestros comentarios.
    Como ayer comenté en clase, el objetivo de esta entrada es facilitar la reflexión personal. ¿Por qué he suspendido en algunas asignaturas? ¿Qué puedo hacer para evitarlo en el futuro?.
    Además, intento que todos tomemos conciencia de que la formación no acaba nunca. Nos pasaremos la vida aprendiendo. Por tanto, hemos de "aprender a aprender". Seguro que todos podemos mejorar en algo.

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  • el 7 abril, 2010 a las 4:28 pm
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    He estado leyendo esta mañana esta página y la verdad es que está interesante, explican con detalle técnicas que no se me ocurrirían por mi mismo y que sería bueno que todos conocieramos.

    En los próximos estudios las tendré en cuenta y evaluaré mis resultados.

    Gracias por la página

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  • el 8 abril, 2010 a las 7:48 pm
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    las preguntas que se hacen en el artículo si tuvieran fácil respuesta todo aprobaríamos y sería muy fácil ser estudiante, mejor dicho ser un buen estudiante, pero delante de estas preguntas las respuestas no son tan solo tácticas sino emocionales,no solo es cosa de ganas sino de fuerza. Una respuesta táctica sería leer más, seguir una disciplina horaria, leer o estudiar hasta entender, en cambio en lo emocional esta segura de lo que quiero y saber mis limitaciones.

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  • el 9 abril, 2010 a las 4:23 pm
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    Hola Rosa,

    Tienes parte de razón en lo que dices. En mi opinión las causas de los suspensos son muy variadas y no se deben dar normas generales, ya que dependen muchos de las circunstancias de la persona (personalidad, madurez, responsabilidad, capacidad para reflexionar sobre lo que se estudia, destacar lo realmente importante, etc).
    Mi experiencia personal, como estudiante y como profesor es que los suspensos (vistos desde el lado del alumno) están muy relacionados con: el esfuerzo personal, dedicación (horas y no solo ratos sueltos), capacidad de expresión oral y escrita, hábito de estudio y de lectura, interés por lo que se estudia, no limitarse a subrayar unos apuntes (aunque sean facilitados por el profesor), aprender a contrastar lo que estudiamos y entendemos con otras fuentes de información (libros, conversaciones con algunos compañero de curso, comentarios con el profesor, etc).
    Cuando era alumno, tenía una idea muy clara: asistir regularmente a las clases, aunque el profesor no supiera explicar bien o fuera insoportable.
    Te recuerdo que he estudiado la licenciatura de Matemáticas, donde todo era teoría y no había la "practica" que ahora piden y suplican todos los alumnos. Tenía algunas asignaturas, de las que cuando terminaba una clase entendía muy poco o casi nada. Sin embargo, me ayudaban a conocer al profesor y a que él me conociera. Me daba cuenta de lo que el profe de turno consideraba lo más importante y por qué; trataba de conocer cómo era, si tenía manías o rarezas, etc. Te puedo asegurar, que no era algo agradable, ni lo pasaba bien y acababa cansado y hasta "las narices" del profe y de la asignatura.
    ¿Por qué hacía esto? Para aprender y darme cuenta de mis limitaciones, me ayudaba mucho reunirme con algunos compañeros a tratar de entender entre todos, lo que cada uno por su cuenta no lograba aclarase. Además, me suponía mucha exigencia personal, aprendía a luchar contra las dificultades que me planteaba cada profe o cada asignatura, no me daba por vencido, insistía una y otra vez, ejercitaba sin darme cuenta la constancia y la fortaleza, me suponía superar la pereza y dominar la voluntad, etc.

    Esta estrategia tenía sus ventajas. Por ejemplo, intensificar mis relaciones con mis compañeros, hacerme amigos y compartir las dificultades, porque yo solo no podía. Sobre todo, me ayudaba a tener una idea bastante aproximada de qué preguntas se iban hacer en un examen, cómo corregía o que cosas valoraba el profe. Tengo que advertir, que en algunas solo conseguía un 5 y que tuve una asignatura, que me costó dos cursos. Fue la última que aprobé. No se me olvidará. Era una Geometría bastante abstracta y que el único libro que seguía el profe estaba en inglés, lleno de fórmulas y con poco texto, que precisamente explicaban el contenido de las fórmulas. No me aclaraba ni con un diccionario ingles-español.

    Disculpa la extensión y las referencias personales. Efectivamente ha pasado bastante tiempo desde que terminé la carrera, pero hay muchas cosas positivas, sobre todo actitudes y hábitos que me siguen sirviendo, no solo para mi trabajo profesional que es ser profesor, sino para muchas cosas de la vida.

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  • el 1 octubre, 2013 a las 2:13 pm
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    Respecto a los estudios pienso que para superarlos se debe de tener un conjunto de todo lo descrito en los artículos, es decir , simplemente no basta con que el estudiante estudie en su casa día y noche ( como muchos profesores siempre dicen) , hace falta que el profesor también te enseñe, te atienda y te resuelva las dudas que tengas para facilitarte el estudio, ya que para aprender es necesario comprender no memorizar, y los profesores deberían de hacer más hincapié en esto.

    Mónica Valverde Collado
    ADE (UAH). MARKETING DE SERVICIOS

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