Nuevas tendencias en la cesta de la compra

En una sociedad más envejecida y con hogares más pequeños, el informe Nielsen 360 destaca que productos y segmentos más dinámicos crecen un 13% en valor: productos que responden a un comprador que demanda salud, conveniencia, ahorro y calidad asequible, más un quinto factor que es circunstancial pero igual de importante: las condiciones climatológicas. Todos ellos suponen uno de cada cuatro euros que vende el mercado y dan forma a una serie de tendencias que han llegado para quedarse por los cambios sociales. Esta es una cesta ante todo saludable, en la que se mezclan las alternativas vegetales como el tofu o el zumo recién exprimido y que tienen su razón de ser por la preocupación del consumidor por su salud, cada vez más patente a partir de la edad de los 40. De hecho, un 60% de españoles se esfuerza por realizar una compra diaria saludable.

El ahorro también está muy presente, en tanto condiciona muchas decisiones de compra con la intención de ceñirse a un presupuesto muchas veces ajustado. Por eso, ante subidas de precio, el consumidor no duda en buscar alternativas más baratas. Podemos mencionar como ejemplos el aceite de girasol (el litro de oliva supera los 4 euros) o el pescado congelado (el fresco se encareció más de un 5%).

Asimismo, la hipersensibilidad al precio se mantiene tras la crisis y siete de cada diez consumidores afirman estar al tanto de lo que cuestan los productos y de sus variaciones de precio. Y esa hipersensibilidad se mantendrá, especialmente ante la perspectiva de que cada más vez serán más los consumidores que paguen la cesta de la compra con el dinero de la pensión y no de la nómina.

La comodidad, una tendencia necesaria

El ‘mix’ de comodidad incluye platos preparados o café en monodosis; más que alimentos, soluciones para un consumidor que vive solo o en pareja o apenas tiene tiempo. Son productos que se presentan en formatos reducidos y adaptados a este nuevo hogar y que o bien ocupan poco espacio o no requieren de ‘stock’, y es que la cocina es cada vez menos despensa.

Por otra parte, si bien salud, ahorro y comodidad son tendencias a las que el consumidor se ve abocado por su estilo de vida, lo emocional también “vende”. Esas sensaciones alcanzan su cénit con la compra de productos ‘premium’, aquellos que destacan por sus ingredientes, sus beneficios o la experiencia que ofrecen. De hecho, un 57% de consumidores se muestra dispuesto a pagar más por ese plus de calidad.Esta tendencia se traduce en la cesta de la compra en la presencia de más productos como vinos con DO, cervezas especiales, ginebras y tónica ‘premium’, jamón curado, aceite de oliva ‘premium’o sushi y ahumados.

Por otra parte, esta cesta ‘trending’ de la compra también es sensible a los factores externos, como el calor. Con veranos cada vez más largos y olas de calor más frecuentes, el consumo de productos para combatir sus rigores crece tanto como la temperatura: agua, cervezas o hielo son ejemplos de categorías dinámicas por estas razones climatológicas. Eso sin olvidar otros artículos tan o más necesarios como los repelentes y los insecticidas.

¿Dónde compramos?

Las tendencias que se observan en producto también se reflejan en los lugares donde los españoles hacen la compra, especialmente la conveniencia y el ahorro. A la hora de elegir donde llenar la nevera es primordial que el establecimiento permita una compra por una buena relación calidad-precio, con lineales bien surtidos y que el acto de compra sea cómodo, fácil y en un ambiente agradable. De hecho, la experiencia de compra también está muy ligada a la edad del consumidor, ya que para los seniors ir a la compra representa su momento social del día. Les hace salir de casa y les permite relacionarse y socializar. Estos consumidores más mayores representan una buena parte de ese 55% que disfruta haciendo la compra y de ese 61% que afirma que le gusta tomarse su tiempo y recorrer el local de punta a punta. En cuanto a los formatos, el que más crece en número es el supermercado pequeño o de proximidad. Aupado por la franquicia, permite que el consumidor tenga una opción de compra cercana, y que le resulte cómodo realizar esta tarea doméstica, pensando especialmente en nuestros mayores o en aquéllos que tienen poco tiempo. En la actualidad, más de 10.000 puntos de venta son supermercados de entre 100 y 400 metros cuadrados.

Sin embargo, el formato que más crece en superficie es el supermercado grande, un 2,7% más que hace un año. E incluso el hipermercado también aumentó sala de venta en 2017, un 0,5%. En conjunto, los españoles disponen de un 1,4% más de superficie comercial para hacer la compra que en 2016.

Precisamente, tener un súper en cada esquina provoca que el despegue del comercio electrónico de gran consumo vaya más despacio en nuestro país que en otros países de nuestro entorno. Su cuota de mercado actual es un 0,8% para un total de 515 millones de euros. De momento su compra está asociada a productos de carga, como por ejemplo la alimentación para mascotas, categoría estrella en el canal online por sus voluminosos formatos en un país donde hay más hogares con mascotas que con niños pequeños. Por el contrario, son aún poco digitales productos relacionados con el impulso, como las golosinas o los chocolates. El fresco también preferimos palparlo en tienda y no en pantalla, y actualmente representa el 13% de las ventas totales del mercado online de gran consumo, frente al 33% en la tienda física.

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Fuente: MarketingNews

3 comentarios sobre “Nuevas tendencias en la cesta de la compra

  • el 22 marzo, 2018 a las 4:39 pm
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    Este resumen del Nielsen 360 enseña muchas cosas. El acento en la demanda de una población que va envejeciendo es particularmente sugerente.

    Pero, puestos a pedir, me gustaría saber como evoluciona la demanda del consumidor en situación económica precaria. Hace varios años leí un reportaje que, si recuerdo bien, contaba que la demanda creciente de comida sana (orgánica, etc.) en Nueva York convivía con una estable -sino creciente tras 2008- demanda de comida basura (hamburguesas, etc.) de personas con ingresos muy bajos….y largas jornadas (de trabajo más desplazamientos de casa al trabajo).
    F.Bosch

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  • el 28 marzo, 2018 a las 11:03 am
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    Algo que sería interesante estudiar por ejemplo en un supermercado de barrio es el tipo de clientes que principalmente lo visitan y así ajustarse de una mejor forma a sus necesidades.

    Por ejemplo, en frente del campus de la Universidad Rey Juan Carlos en Fuenlabrada, han hecho un supermercado donde venden comida precocinada recién hecha ya que los universitarios frecuentaban este establecimiento pero demandaban comida recién hecha y más barata que la de la cafetería de la facultad.

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  • el 28 marzo, 2018 a las 2:36 pm
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    Hoy en día el consumir la tendencia verde ha incrementado alrededor de todo el mundo por lo que las grandes empresas se encuentran obligadas a monitorear cada vez mas a su consumidor; por ejemplo, la moda trasciende tanto en las personas que consumir verde se ha convertido en un estilo de vida lo que implica que los consumidores prefieren frutas y hortalizas frescas en su dieta alimenticia y mejor si son orgánicas. Un estudio de Euromonitor confirma que el mercado mundial de alimentos orgánicos está creciendo y genera cada día nuevas oportunidades: solo el año pasado este nicho alcanzó los US$32.153 millones. Las bebidas orgánicas no se quedan atrás: pese a su reciente desarrollo, el año pasado vendieron US$3.972 millones. sin embargo las personas con pocos ingresos o poco espacio para realizar las compras optan por la comida “chatarra” (basura) ya que se van por lo barato, más sencillo y rápido de cocinar quizá,
    de acuerdo con Euromonitor :

    1. Menos leales
    Los nuevos consumidores desafían los estereotipos de compra y han perdido la lealtad por las marcas. Prefieren nuevas opciones de productos en las que perciban un mayor valor frente a las demás. Para 2033 habrá una transformación en la tercerización de procesos.
    2. Descreídos
    Están menos preocupados por la etiqueta y las marcas, en buena medida por factores como la recesión, el mayor acceso a la información y la facilidad de comparar costos, incluso a través de sus teléfonos inteligentes. Según IDC, 50% de los empleados en el mundo usan un dispositivo móvil inteligente.
    3. Tiempo de compra
    Tiempo es un lujo que pocos están dispuestos a malgastar. Las tiendas en línea reinan, y mejor si son especializadas, pues los consumidores están menos dispuestos a gastar su tiempo en actividades que no generan valor: prefieren invertirlo en una experiencia de compra online. Para 2017, IDC estima que 10% de las ventas mundiales se harán en línea.
    4. Estar bien
    El buen estado físico no solo es un tema de vanidad sino de convicción, y cada vez más consumidores optan por productos sanos y verdes. Esta tendencia se complementa con un esfuerzo por lograr el bienestar mental, que ahora es una nueva necesidad.

    5. Antiedad
    Contrario a lo que ocurría antes, ahora los consumidores de edad media o avanzada son más activos, trabajan más y prestan especial atención a su salud física y mental, acompañados de un mayor poder adquisitivo. Un mercado robusto y demandante.
    6. Sociales
    Los consumidores jóvenes están más interesados en las causas sociales, ambientales y de responsabilidad corporativa. Por eso, premian a las marcas que fomentan el uso racional de los recursos y les quitan el apoyo a las que perciben poco responsables.
    7. Adiós al género
    La fluidez de género –eliminación de los roles tradicionales–, que comenzó a transformar la moda con el concepto andrógino, se ha extendido a otras áreas como la tecnología, generando nuevas oportunidades y nichos para productos especializados.
    8. Verde
    Además del consumo de productos cada vez más sanos, los nuevos consumidores se preocupan por reducir los desperdicios de alimentos dentro y fuera del hogar, así como también por eliminar ingredientes con potencial impacto en la salud.
    9. Sin estrés
    El aumento de la productividad y la reducción del estrés se han convertido en dos tendencias fuertes entre los nuevos consumidores, que apelan a las aplicaciones móviles, cursos de yoga o vacaciones ‘desconectadas’ para garantizar su equilibrio.
    10. Más solteros
    Adiós a los compromisos, parece ser el eslogan de un grupo creciente de adultos de distintas edades que privilegian un estilo de vida de alto nivel aunque estén solos. Están dispuestos a pagar más por las experiencias y los productos exclusivos.
    Fuente: http://www.dinero.com/edicion-impresa/mercadeo/articulo/las-nuevas-tendencias-de-los-consumidores-en-el-mundo/221900

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