Tener buenas notas, no basta

Un grupo de graduados en Derecho en California (EE UU) demandó hace unos meses a sus universidades por haberles creado falsas expectativas laborales. Tras haber invertido en sus estudios el equivalente a decenas de miles de euros, no lograban encontrar un empleo.

El destino para muchos graduados universitarios, tanto allí como en otros muchos países, es dedicarse a doblar ropa en algunos grandes almacenes. “Incluso nuestras mejores escuelas están fracasando a la hora de preparar a los estudiantes para el siglo XXI”, admite Tony Wagner, experto en educación de la Universidad de Harvard. Esto preocupa en EE UU, donde la tasa de paro es del 7,4%,según datos del Gobierno federal. En España esta cifra escala hasta el 50% para quienes solo tienen la ESO y ronda el 20% para los licenciados, según datos oficiales. Aunque el fenómeno es global, España se ve especialmente azotada con más de un cuarto de su población en paro. 

 

¿Qué es lo que está fallando? ¿Qué impide encontrar un trabajo? Según muchos expertos, la clave está precisamente en la falta de adecuación entre la formación y las necesidades de las empresas. El número dos de recursos humanos del gigante tecnológico Google, el rumano Laszlo Bock, declaró recientemente que el expediente académico “ha dejado de importar”. Según este ejecutivo, no hay correlación entre las notas obtenidas y el posterior rendimiento profesional. Como mucho, anotó, los buenos registros académicos sirven “para encontrar el primer empleo”. Algo que en cualquier caso puede tener una gran trascendencia futura. Según el catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid Antonio Cabrales, ese primer empleo “condiciona el resto de tu trayectoria profesional”. Es decir, que el currículum aún importa.

“Lo que sucede es que el currículum ya no es solo tu expediente académico, sino el conjunto de habilidades y experiencias adquiridas”, explica Juan José Dolado, coautor de Propuestas para la reforma de la Universidad española un trabajo del think tank progresista Fundación Alternativas

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Luis Garicano, catedrático de Economía y Estrategia de la London School of Economics (LSE) y miembro de Fedea, un think tank liberal, resume así las habilidades necesarias para competir en una economía globalizada: “Saber analizar la información, saber la estadística necesaria para interpretar datos; poder formular un argumento; nociones de programación; conocer idiomas y ser creativo en la solución de problemas”. José García Montalvo,  catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, añade a estos requisitos la capacidad de tener en cuenta los aspectos económicos de cualquier problema.
La directora de servicios profesionales de la agencia de colocación Adecco, Susana Sosa, asegura que las grandes diferencias entre quienes buscan empleo no se hallan en la parte más técnica, sino en la competencial. Esto es  hay carencias a la hora de trabajar en equipo, liderar, comunicar y analizar.Según cree, estas competencias pueden desarrollarse durante la etapa laboral, pero “se adelantaría mucho si estos aspectos se trabajaran en la época formativa”.

 
Leer artículo completo de El País sobre esta tema tan interesante y de actualidad. No dejes de leer los comentarios de los lectores.

Ver también: Destaca tus habilidades en el currículo (artículo de Expansión)

 

¿Qué opinas sobre este tema?¿Piensas que con frecuencia el alumno universitario se deja llevar por la titulitis? ¿Cómo se podría mejorar la formación profesional de los universitarios?

28 comentarios sobre “Tener buenas notas, no basta

  • el 7 octubre, 2013 a las 8:25 pm
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    Estoy de acuerdo con lo que dice el articulo, además voy a ir un poco más allá. Hay muchos tipos de inteligencia, puedes sacarte notas excelentes en todas las materias, ser bueno en matemáticas, literatura, inglés…Pero hay algo muy importante y que generalmente no se puede aprender, o eso piensa mucha gente, y es tener esa inteligencia emocional, saber ponerte en el lugar de otras personas, tener predisposición…Muchas veces conoces gente que es un "cerebrito" pero que luego es una persona tímida, introvertida e incapaz de trabajar en equipo.

    Su grandísimo expediente llevara a muchas empresas a contratarle pero quizá cuando le vean trabajar en equipo o que no es capaz de tener relación con sus compañeros también les hará pensar que quizá hubiera otra persona que no tuviera un 10 en el expediente pero que creara un mejor ambiente de trabajo.

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  • el 9 octubre, 2013 a las 10:08 am
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    Ahora mismo bajo mi punto de vista los unversitarios lo tenemos más dificil a la hora de encontrar trabajo que las demás personas,el motivo es que apenas hay ofertas de trabajo para nosotros y en el resto de ofertas, las empresas prefieren contratar a alguien con experiencia que a gente como nosotros que no la tenemos.
    Bajo mi humilde experiencia (que comence la carrera con 24 años, porque antes estuve trabajando)creo que los universitarios estamos bien formados, pero nos falta la experiancia y la adquisición de esa picardia que te da la experiencia de la vida, y es por ello por lo que creo que nos cuesta más encontrar trabajo, bien sea de lo que nos hemos estado preparando o no.
    Mónica González Sánchez-Pascuala
    Estudiante MK. SERV. uah

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  • el 9 octubre, 2013 a las 11:51 am
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    Estoy de acuerdo en lo que dice el artículo, ya que actualmente no basta con tener un expediente académico ejemplar con muy buenas notas, sino que son necesarias actitudes por parte de la persona para conseguir un puesto de trabajo, ya que creo que las empresas tienen más en cuenta esto último que un expediente brillante.
    Por otra parte, creo que hay una falta de adecuación entre la formación universitaria y las necesidades de las empresas, ya que en la universidad nos dan formación teórica, pero en el mundo laboral lo que se requiere principalmente es formación práctica, aunque evidentemente la formación teórica anterior influirá.

    Marta García Gómez.
    Alumna de Marketing de servicios

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  • el 9 octubre, 2013 a las 6:26 pm
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    Estoy de acuerdo con el artículo, salvo con el supuesto del problema de España: " Según muchos expertos, la clave está precisamente en la falta de adecuación entre la formación y las necesidades de las empresas."

    Si tan importante es la experiencia ¿por qué hay tanta fuga de cerebros al extranjero? Por dar un ejemplo, Alemania se pelea por nuestros ingenieros. Bajo mi punto de vista esto es signo de que la educación es buena, pero el mercado laboral Español está no, y aún más si se permite esta fuga de cerebros. En muchas empresas extranjeras se toman la preocupación de formarte de cara a su propia empresa y que estés cómodo, al contrario que aquí, si no tienes experiencia ni salgas de casa. Además, si todo el mundo pide experiencia y nadie te la da ¿como la adquieres? y otra pregunta más ¿como vas a enfocar una carrera hacia una empresa en concreto, si hay miles y cada una es un mundo? Se está perdiendo una generación y el futuro del país se está yendo al garete, la juventud es el propio futuro. Si la juventud consigue trabajo en el extranjero y nuestros mayores se jubilan/dejan de trabajar ¿quien produce riqueza? Nadie, así lo único que tenemos es pan para hoy y hambre para mañana. A modo de cierre destacar lo mucho que se está castigando al estudiantes con subidas y más subidas en tasas disminuyendo el número de estudiantes.. de eso no se habla, claro la culpa es de la "experiencia".

    PD: Soy apolítico.

    Salvador Acevedo Moreno
    Marketing TIC GSI

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  • el 10 octubre, 2013 a las 8:57 am
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    Estoy muy de acuerdo con la opinión que ha reflejado antes mi compañera María Simón. Pienso que en el caso de los jóvenes que estamos estudiando se nos inculca una cultura de notables, sobresalientes e insuficientes a través de exámenes, que realmente puede ocurrir, que no hagan reflejar lo que de verdad sabemos. Es interesante que se valoren muchas más cualidades que una nota media obtenida; ya que pese al esfuerzo que se haya realizado para obtener una buena nota, puede ser que se haya perdido en conocimiento o comprensión de la materia.
    También decir que es preocupante que la gente empiece a demandar por falsas expectativas ya que si se incrementa esta tendencia, en muchos sitios recibirían demandas. No quiero pensar en algún político, qu ahora están en la "picota" llegando a su despacho y recibiendo centenares de demandas porque no ha cumplido las expectativas de sus votantes.

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  • el 12 octubre, 2013 a las 7:01 pm
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    Estoy bastante de acuerdo con el articulo, y en otros aspectos la frase de “quien no llora no mama”, es real. Pero en este caso creo que no funciona.

    Creo que no sirve de nada que nos quejemos, lo que realmente funciona en mi opinión, es ser emprendedor.

    Ya que no se puede acceder a puestos de trabajo por cuenta ajena, ya no digo crear algo por cuenta propia (autónomo, sociedad,…), si no creo que una posible solución que los universitarios o jovenes en general no utilizan mucho es hacer practicas en empresas.

    En muchas ocasiones hacer practicas en empresa o meras colaboraciones te enseñan mas que en años de asignaturas, teoría y mas teoría.

    Además de conocer el entorno de la empresa, tecnologías, formas de trabajar, etc, sirve para crearse una marca personal, mejorar tu empleabilidad y hacer contactos para posibles proyectos de futuro.

    No digo que sea fácil conseguirlo, ni que debamos trabajar gratis, solo, que ya que no queda otra, es una posible salida. Ya que en las empresas no te contratan sin experiencia previa, y no se puede tener experiencia previa nada mas nacer.

    Y lo digo desde la experiencia, yo personalmente he trabajado en sitios en los que me decían: “no deberías cobrar, con lo que estas aprendiendo aquí, te vale”, poco tarde en irme de esa empresa. Pero en otra ocasión me dieron la posibilidad de estar un mes en una empresa, las horas que yo quisiera colaborando en un proyecto, con un tutor que en todo momento me ayudaba y enseñaba la forma de trabajar, en ese mes aprendí mas que en varios años de cursos. Actualmente sigo en proyectos con dicha empresa y a partir de ella han ido surgiendo mas proyectos con otras empresas amigas.

    Procuré ser breve, pero no lo conseguí.

    Daniel Pastrana Rubio
    Marketing TIC, GSI

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  • el 21 enero, 2014 a las 10:24 am
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    Ahora más que nunca me estoy dando cuenta de este cambio a la hora de seleccionar personal, puesto que es en lo que se centran las preguntas cuando vas a una entrevista de trabajo.

    Y en cierto modo, si nos paramos a pensar es lógico. Con las tecnologías de que disponemos hoy en día, es muy fácil buscar un artículo de una ley que se nos haya olvidado, cierta fórmula, etc. y aplicarlo en el momento, pero es imposible que nos surja, por ejemplo, tener que comunicarnos en una reunión, buscar cómo hacerlo y poderlo aplicar en el momento, por eso necesitamos estas habilidades.

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  • el 5 febrero, 2014 a las 6:14 pm
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    Estoy de acuerdo con el articulo.
    Para mi es muy evidente, que las buenas notas de la universidad no significan necesariamente una garantía para un buen trabajador en el futuro. Por un lado las notas reflejan el nivel de capacidades adoptadas en la universidad como analisis, organización, presentación de cosas y el trabajo por equipo. Por otro lado es la capacidad del estudiante funcionar en el sistema de Bologna. Asignaturas breves, intensas y con examenes de memoria para olvidar la mayoría de cosas rápidamente después de los examenes. El llamado efecto del "Bulimic Learning" que significa que una persona aprende para un examen solo los hechos superficiales sin entender los trasfondos para olvidarlos inmediatamente después. Por eso las notas reflejan dos caras de la moneda.
    Para resolver este problema, en primer lugar se tendría que reflexionar sobre el funcionamiento del sistema educativo actual y segundo promoter la propia iniciativa. Como el articulo dice lo más importante son las iniciativas del estudiante aprender idiomas, viajar en el extranjero, hacer cosas adicionales a los estudios así como prácticas. Esto es que forma una personalidad explica más que miles de notas y crea el valor de una persona para las empesas en las economías modernas.

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  • el 12 febrero, 2014 a las 4:27 pm
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    Es cierto que ya con tener buenas notas no es suficiente. Ahora mismo, estudiar un grado no te sirve de mucho si más tarde no haces un máster. Es prácticamente obligatorio para que se te valore. Y no solo el máster; para poder tener empleo y que seas una competencia para los demás, también debes saber idiomas. El inglés es imprescindible, pero cuantos más sepas mejor.

    En cuanto a las prácticas en empresas, me parecen excelentes oportunidades que se les brindan a los alumnos y que no saben aprovecharlas o no saben de su existencia. Desde mi punto de vista, si en la universidad tienes unos buenos profesores y más tarde en la empresa de prácticas, puedes demostrar lo que has aprendido, muestras interés, empeño y responsabilidad, es muy probable que les llames la atención positivamente a los jefes, llegando incluso a invitar a quedarte al final de las prácticas.

    Patricia Fraga González
    MK.Fundamentos ADE

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  • el 15 febrero, 2014 a las 4:13 pm
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    Yo opino que las posibilidades están allí siempre, pero que hay que buscarlas, pongo como ejemplo mi caso particular, de donde vengo una persona sin estudios también tiene muy pocas probabilidades de conseguir un empleo digno que le permita subsistir, así que estudie una carrera bastante complicada y al culminarla con un promedio regular (7,5 pts.) me di cuenta que aun con mi título no podía vivir solo de eso. Por lo que tuve que venir a España a buscar nuevas oportunidades, si el día de mañana no me va bien aquí, me iré a otro lugar buscando otra oportunidad y sabiendo que todo lo que he hecho y por donde he pasado me ha servido de experiencia tanto a nivel laboral como a nivel personal y formación y sin ningún tipo de miedo a fracasar porque sé que siempre puedo volver a mi hogar si fracaso, por lo que el verdadero fracaso solo existe para quien no lo intenta.

    Alexander Nieves Darias.
    MK. Fundamentos.

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  • el 30 marzo, 2014 a las 9:29 pm
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    Como la mayoría de las opiniones publicadas, yo estoy de acuerdo con que no es suficiente tener buenas notas para asegurarte el éxito en el mercado de trabajo. El problema es lo que esto significa, que para mi no es ni mas ni menos que el divorcio entre las necesidades de la empresa/sociedad respecto de la universidad como entidad formadora de profesionales ad hoc. Con lo que esto supone de estar en sintonía con la realidad empresarial, nacional y mundial, en cada momento. En la actualidad los negocios evolucionan de forma acelerada. Las nuevas tecnologías aportan posibilidades de negocio que hace tres o cuatro años eran impensables. En esta situación, una reinvención de la universidad parece imprescindible: los contenidos formativos deben evolucionar, no ya al mismo tiempo sino por delante incluso, en lo posible, de las necesidades de las empresas. ¿Cómo conseguirlo? ese es el gran reto planteado, y depende de cómo y cuándo se resuelva el éxito de las próximas promociones universitarias.

    Marta de la Cruz Ruiz
    Alumna de Marketing Internacional (ENI)

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  • el 31 marzo, 2014 a las 5:10 pm
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    Como la mayoría de mis compañeros, estoy de acuerdo en que tener buenas notas no basta, en que hay muchos tipos de inteligencias y en que el mercado español no está preparado para emplear a la cantidad de universitarios que ha formado, pero me gustaría añadir algunos puntos de vista:
    Primeramente, creo que a los jóvenes españoles les ha faltado siempre curiosidad por el exterior, y con ello no me estoy refiriendo la fuga de cerebros que vivimos, sino a un componente cultural de comodidad arraigado en la sociedad española: en la sociedad anglosajona es típico que los estudiantes dediquen el año previo a su entrada en la universidad a viajar por Europa trabajando y viviendo cómo y dónde pueden, recalco esto porque la gran mayoría no obtienen el dinero necesario de sus familias sino que se lo han ganado o ahorrado con anterioridad, cabe destacar que en estos países los jóvenes desempeñan pequeños trabajos a lo largo del curso o durante los veranos desde los 15 años, de forma que van adquiriendo el concepto de responsabilidad y compromiso con una actividad, al tiempo que se hacen más independientes; en España, por contra, no tenemos esta cultura de considerar el trabajo en esos años como un elemento de aprendizaje futuro, además de que la mayoría de los jóvenes prefiere evitar actividades que supongan un esfuerzo y compromiso constantes si no les resulta “estrictamente necesario”.
    Desde mi propia experiencia, he visto a lo largo de los años como pocos de mis compañeros y amigos tenían real interés por salir fuera de España, aprender otros idiomas y ver otras culturas, vivir unos años fuera por iniciativa y no por obligación, lo que creo que nos está pasando factura: tenemos jóvenes estáticos que empiezan a darse cuenta de que salir fuera, vivir de forma independiente y “sacarse las castañas del fuego” es realmente el mayor aprendizaje para la vida laboral.
    Por otro lado, volviendo a la empleabilidad, varios responsables de recursos humanos que conozco me recomendaron que trabajara en lo que fuera, aunque no fuera lo mío, debido a que lo que más buscaban en un currículum, formación técnica aparte, era la disposición a trabajar del individuo, lo que se reflejaba en pequeños trabajos a tiempo parcial, trabajos de verano o cualquier actividad que mostrara mi capacidad de compromiso y disposición, lo que resultaría una gran baza a la hora de encontrar un trabajo al finalizar mis estudios universitarios.

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  • el 1 abril, 2014 a las 10:50 pm
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    Como la mayoría, estoy de acuerdo con el artículo: tener buenas notas, no basta. Pero también pienso que es lo que nos han inculcado a la mayoría de nosotros, un 5 no basta, siempre hay que ir por delante, ser bueno en algo, pero ¿realmente eso demuestra nuestros conocimientos? Yo como estudiante no lo creo, pienso que somos mucho más que exámenes, que nuestras habilidades y actitudes no solo se demuestran ahí. Puede que una materia se te de mejor o peor que otra o que simplemente, hayas estudiado para los exámenes y no por ello haber obtenido los conocimientos necesarios o exigidos para el futuro.
    Un buen expediente te puede “abrir puertas” (hoy en día no estoy muy segura de eso), pero sí llegas y no sabes desenvolverte, explicarte, actuar, hablar… ¿de qué te sirven esas notas? creo que debería haber una mayor conciliación entre los distintos niveles educativos con los aspectos personales de los estudiantes, no solo enseñarte contenidos que rápido olvidaras sino a saber ser un buen profesional, no solo en conocimientos, sino en experiencia, competencias y metas.
    Rosario Muñoz Santamaría. MK: Fundamentos

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  • el 9 septiembre, 2014 a las 2:32 pm
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    Pienso que tu nivel de expresión oral y escrita debe estar a la par que una buena formación universitaria

    David Azulay Torres.Alumno de Marketing y Servicios

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  • el 20 septiembre, 2014 a las 9:23 am
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    Muy de acuerdo con el artículo. Sí que es cierto que tener un buen expediente académico ayuda a marcar una trayectoria profesional pero siempre es necesario, o es incluso más importante, la adquisición de aquellas competencias y habilidades (como bien han comentado los compañeros) centradas en una buena comprensión oral y escrita y sobre todo una buena competencia centrada en la capacidad de comunicación y aprendizaje de un idioma.
    Como he leído en otros artículos, de nada sirve tener unos conocimientos sólidos si luego no se puede aplicar esa lógica al trabajo que estamos realizando.

    Miguel Fernández. Marketing de Servicios.

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  • el 21 septiembre, 2014 a las 4:30 pm
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    Parece obvio todo lo que se ha escrito en este artículo, pero no obstante, todavía son muchos los que siguen pensando como en el 2006.

    Parte de la inflación educativa se debe precisamente a que un estudiante termina la carrera, no sabe qué hacer porque no encuentra trabajo, y su solución al problema es seguir por el camino de la formación: un master de 10mil €.

    Termina el master y sus probabilidades de encontrar un empleo decente como asalariado son prácticamente las mismas.
    ¿Qué ha fallado? Bajo mi punto de vista, que estamos acostumbrados a seguir el camino que nos han marcado (colegio, bachiller, universidad y trabajo), como si eso fuese lo único posible, y hay gente que no ve más allá.

    Resumiendo: debemos adaptarnos a la nueva era del autoempleo, trabajo por proyectos y ser a la vez que expertos en algo, también polivalentes.

    Enrique Sobrino. Alumno de Marketing de Servicios.

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  • el 23 septiembre, 2014 a las 8:07 am
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    Totalmente de acuerdo con el artículo.
    Todavía hay personas que piensan que por tener una gran capacidad de estudio y buena memoria van a lograr conseguir un trabajo ajustado a esos altos resultados, pero, como bien dice el artículo, eso no lo es todo a la hora de encontrar trabajo y desenvolverte en el día a día laboral.
    Hay que ser dinámico e intentar adquirir esas competencias antes de entrar al mundo laboral.
    Podemos adquirir una buena base en la universidad, por ejemplo a la hora de hacer trabajos en grupo que nos ayudaran a trabajar en equipo en un futuro empleo y sobre todo con las presentaciones en clase que nos servirán de ayuda a la hora de comunicarnos e intentar expresar nuestras ideas.

    Vanessa González. Marketing de servicios.

    Respuesta
  • el 28 septiembre, 2014 a las 4:28 pm
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    Hola a todos, yo soy de los que piensan que una nota no debe ser el índice sobre el que se dirija el futuro de una persona. Aunque puede que esa nota signifique un mayor nivel en aptitudes, en actitudes puede que se esté dando con la persona equivocada. A saber la de empresas que se han quedado sin contratar a empleados de 10 porque en su nota media de algún certificado no llegase a la puntuación media que pedían.

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  • el 1 octubre, 2014 a las 8:27 pm
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    Yo estoy de acuerdo con la entrada, pero lo que se debería buscar es la raiz del problema. Es decir, los graduados que tienen buen expediente académico no son capaces de desarrollarse plenamente en su carrera profesional. Deberíamos buscar la causa de esto y para ello convendría revisar los pilares fundamentales sobre los que se sostiene el sistema educativo. Desde que somos niños se nos enseña a hacer las cosas mecánicamente, a memorizar todo y a repetirlo como papagallos, pero no se nos enseña a aprender. Ciertas materias que deberían desarrollar unas determinadas competencias a través de ellas no se imparten como deberian, por ejemplo, las matemáticas deberian enseñarnos a estimular el razonamiento, el análisis de los problemas y el pensamiento lógico, pero en lugar de ello se nos enseña a hacer las cosas de forma mecánica, utilizar "x" formulas para resolver los tipos de problemas "x", todo de forma mecánica pero sin lograr que nosotros pensemos como abordar un problema. Me parece que este sistema anticuado es lo que se debería cambiar con el fin de adaptarse a los tiempo que corren y transmitir a los alumnos unos conocimientos acordes con los tiempos que corren, de ahí que este en el aire el debate que trata acerca de enseñar el pensamiento algorítmico en los colegios como se puede observar en esta noticia.

    http://www.genbetadev.com/entrevistas/la-ensenanza-del-pensamiento-algoritmico-debe-empezar-en-primaria-entrevista-a-juan-julian-merelo

    Para terminar quiero citar una frase que dijo un famoso educador y pedagogo brasileño llamado Paulo Freire:

    "Lucho por una educación que nos enseñe a pensar, no por una que nos enseñe a obedecer"

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  • el 27 septiembre, 2016 a las 7:04 pm
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    Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. Hoy en día a la hora de contratar a una persona, no sólo se tiene en cuenta el expediente académico, sino que hay aspectos muchos más importantes de una persona, como por ejemplo la capacidad de comunicación, la iniciativa, la motivación y el compromiso, entre otros. Estas cualidades de las personas son mucho más importantes para las empresas a la hora de contratarlas, que una con notas excelentes, y por el contrario, que no demuestren ningún interés por la empresa y por desarrollarse profesionalmente.

    Laura Rincón Bermejo
    Marketing de Servicios

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  • el 29 septiembre, 2016 a las 9:00 pm
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    Estoy muy adecuado con la opinión del artículo.Soy de China,y in China, este fenómeno es particularmente serio por la causa de la población. Sin duda, un graduado con un buen expediente académico va a tener más posibilidades para entrar en una empresa que otros. Pero, ahora es una época progresiva. Necesitamos los emperadores todopoderosos, ellos ciencias tienen que abarcan múltiples aspectos, por ejemplo, analizar la información, poder formular un argumento, conocer idiomas, etc.
    In China, hay muchos emperadores con las experiencias que ganan más que los graduados. Creo que, no importa en qué país, la calificación académica es tal importante como la capacidad.
    Según mi opinión, primero, las universidades necesitan enriquecer los cursos, si necesario, los relacionan con puntos. Al mismo tiempo, arreglan más prácticas en algunas empresas para los alumnos. Segundo, nosotros alumnos tenemos que saber que el tasa de empleo es muy baja ahora. Nosotros propios necesitamos hacer los desarrollos muitifaceticos.
    ZHU SHI BAO
    El nombre de español Paula
    Alumna de Marketing y servicios internacional.

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  • el 11 octubre, 2016 a las 4:14 pm
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    Con respecto a este tema desearía compartir una experiencia de algo sucedido en Alemania: un amigo mío se postuló durante su estudio de Ingeniería Mecánica, que concluyó como segundo mejor promedio, para hacer prácticas en empresas de consultoría. A pesar de sus excelentes notas no recibió ni una sola invitación para una entrevista. Al preguntar a qué se debía, se le contestó que sólo buenas notas es “muy poco”, experiencias laborales y trabajos sociales son también muy importantes. Por tanto es evidente que también en Alemania se necesita un perfil integral y no solo buenas notas para tener éxito en la carrera profesional.

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  • el 27 abril, 2017 a las 10:54 am
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    Me parece un artículo muy acertado, ya que muchas veces tener buenas notas no lo es todo, ni muchas veces aprobar significa aprender.
    A los universitarios, muchas veces nos cuesta mucho encontrar trabajo al terminar los estudios ya que piden experiencia y es justo lo que nos falta, creo que sería más adecuado tener mas asignaturas de prácticas, ya que aunque tengas buenas notas, eso no implica experiencia.
    El tener buenas notas no garantiza el éxito, ya que a mi parecer no es lo mismo enfrenarse a un caso práctico en la universidad que en la vida real cuando empiezas a trabajar. Por lo que creo que cuantas más asignaturas de prácticas, mayor experiencia se adquirirá y más fácil resultará encontrar trabajo.
    Alumna de Marketing Fundamentos. ADE TARDE.

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  • el 27 abril, 2017 a las 4:31 pm
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    Evidentemente el currículum ya no es solo tu expediente académico, sino el conjunto de habilidades adquiridas.

    En ocasiones los alumnos que se esfuerzan en alguna asignatura, se vuelve inconscientemente ambicioso por la nota ya no solo por su expediente, sino por un orgullo personal a la gran dedicación que le emplea a esa materia.

    Es cierto que la nota es la recompensa que recibe a su esfuerzo pero tenemos que intentar controlar esa “ambición” e intentar adquirir también otras competencias como trabajar en equipo, entender o ponerse en la situación de los demás y muchas mas competencias.

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  • el 29 abril, 2017 a las 2:51 pm
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    Estoy totalmente de acuerdo con que tener buenas notas no es suficiente, ya que esto no implica necesariamente que tengas mayores conocimientos, pero normalmente si alguien tiene buenas notas sí que es una señal de que detrás de eso hay una serie de esfuerzo y constancia, ya que si no hay esfuerzo y constancia es complicado sacar buenas notas, y esto sí que es algo que se debería tener en cuenta a la hora de buscar personas para un puesto de trabajo, ya que la constancia y el esfuerzo son actitudes muy determinantes para conseguir cualquier cosa.

    También hay que tener en cuenta que aprobar no siempre significa aprender, al igual que suspender no siempre significa que no hayas aprendido, y eso es algo que tendríamos que tener claro los estudiantes, ya que parece que a veces solo estudiamos para aprobar, cuando nuestro principal objetivo debería ser estudiar para aprender. Aunque obviamente aprobar también es muy importante para poder seguir pasando de curso y poder seguir aprendiendo cosas nuevas. Quizá, que nuestro futuro esté “determinado” por una nota, podría ser un fallo del sistema educativo, ya que en ocasiones cuando suspendemos nos sentimos totalmente fracasados y nos desmotivamos, ya que vemos que nuestro esfuerzo no ha tenido su recompensa, pero en esos casos no solo hay que pensar en que hemos suspendido, sino que también tenemos que pensar en lo que hemos aprendido.

    En mi opinión, hoy en día algunas asignaturas de algunas carreras están obsoletas, o al menos la manera de impartirlas, ya que la mayoría de las carreras deberían ir cambiando y actualizándose según cambia el entorno y el mercado laboral. Hay cosas que nos enseñan que ya no son necesarias o que nos las deberían enseñar enfocadas de otra manera, sobre todo ahora con el avance de la tecnología y la robotización, que están provocando que ciertos empleos se queden obsoletos y empiecen a desaparecer.

    Por otra parte, también es cierto que por mucho que nos puedan preparar en la carrera, a la hora de trabajar hay ciertas habilidades que se aprenden y se adquieren a partir de la experiencia, es decir, cuando estás trabajando sigues aprendiendo todo lo necesario para llevar a cabo tu trabajo. Por lo tanto, entiendo que algunas empresas busquen a gente con experiencia, pero si no contratan a universitarios que acaban de salir de la carrera, ¿Cómo pretenden que aprendamos las cosas necesarias para llevar a cabo los trabajos y que por tanto adquiramos experiencia?

    Como conclusión, a la hora de contratar a las personas para un puesto de trabajo, no solo se debería tener en cuenta su titulación, sus notas, su expediente y su currículo, sino que se debería ir más allá y valorar todas las actitudes y aptitudes de esa persona, que podrían ser muy importantes y determinantes a la hora de llevar a cabo su trabajo.

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  • el 2 mayo, 2017 a las 10:41 am
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    El punto que me parece más importante de este artículo es el desnivel que se está creando entre la demanda para un puesto de trabajo o perfil profesional, y la oferta de estudios que no esta cerca de lo que se pide hoy en día.
    Me parece correcta la afirmación de que las notas ya no son tan importantes ya que lo único que debería importar es cuanto aprenden los estudiantes y si son capaces de retener esos conocimientos para luego ponerlos en práctica, ya que en los exámenes, ni se pregunta todo el temario ni te garantizan que te vayas a acordar dos meses después de haberlo hecho.
    En conclusión, me parece que se debería de intentar formar a la gente para puestos de trabajo que realmente se demanden en un futuro próximo y que además, la gente titulada realmente sean buenos profesionales y no solo gente capaz de aprobar una serie de exámenes.

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  • el 6 mayo, 2017 a las 10:03 am
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    No hace falta que nos vayamos a California para poder comprobar este problema. En nuestro país aún no están invirtiendo grandes cantidades de euros en estudios universitarios, también tenemos problemas para encontrar trabajo tras finalizar los estudios. Yo voy a hablar desde mi perspectiva de estudiante en una universidad pública. Hasta en las mejores escuelas están “fracasando” según un experto en Harvard.

    Desde la agencia de colocación ADECCO asegura que las grandes diferencias entre quienes buscan empleos no se hallan en la parte más técnica sino en la competencial. Esto es que hay carencias a la hora de trabajar en equipo, liderar, comunicar y analizar. Estas competencias pueden desarrollarse durante la etapa laboral, pero se adelantaría mucho si estos aspectos se trabajaran en la época formativa. Otro inconveniente es el dominio del idioma. Y ahí España sigue adoleciendo de extrema fragilidad. Saber inglés es como saber leer y escribir a la hora de solicitar empleo.

    La relación con las máquinas será la clave en un futuro laboral. El valor añadido del alumno será hacer algo que las nuevas tecnologías aún no puedas desempeñar. La clave para no quedarse fuera del sistema pasa por la versatilidad del profesional halla o no estudiado en una universidad en la que haya invertido mucho dinero.

    En mi opinión, en España nos hace falta un bien tejido empresarial capaz de invertir en licenciados sin experiencia, tendrán que mejorar la formación de los jóvenes estudiantes para que podamos responder mejor a las necesidades de la competencia. Además, hay una gran desconexión entre la universidad y el mercado de trabajo.

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