Estoy embarcado en un nuevo, apasionante e ilusionante proyecto, acompañado de un magnífico equipo de personas (grandes profesionales de diferentes áreas y todos de muy reconocida y meritoria trayectoria) que destacan especialmente por sus inmensas cualidades personales; lo cual se traduce en una impecable forma de entender las relaciones humanas y las relaciones de negocios, de manera tal que todo se enfoca hacia las personas, sus problemas y sus necesidades. Ya os contaré más cosas en otro momento.

A raíz de ese proyecto he estado mirando las diversas ofertas de trabajo que hay por las redes profesionales, y también he visto los “perfiles profesionales” de diversos candidatos a diferentes puestos de trabajo. Y algo que me ha llamado la atención, y no os oculto cierta perplejidad ya que estamos en el S. XXI, es que tanto los oferentes de trabajo como los candidatos a dichos puestos, destacaban una característica especial: CAPACIDAD PARA EL TRABAJO BAJO PRESIÓN.

Te dejo un vídeo para que reflexiones que te ayudarán a responder a la pregunta ¿Por qué te piden trabajar bajo presión? (dura 11 minutos)

No obvio que hay determinados trabajos, y determinados momentos en nuestro trabajo, en los que hay cierta presión y por diversos motivos: por el propio tipo de trabajo, por el cumplimiento de plazos para la prestación de un servicio o para la entrega de unos bienes, por un momento puntual de acumulación de trabajo, por el cumplimiento de una serie de objetivos, etc. Por supuesto que sí; pero permitidme que dude mucho de que esa “capacidad para el trabajo bajo presión” sea realmente un mérito, o personal o de una organización.

Para un candidato a un puesto de trabajo que implique determinada presión, no lo veo realmente como un mérito; si no tienes esa cualidad ¿para qué te postulas a ese puesto concreto que conlleva esa presión o para qué te dedicas a esa concreta actividad? Y además, y seamos serios, ¿cómo acreditas realmente esa cualidad?

Pero más preocupante me parece que las empresas anuncien que necesitan personal con “capacidad para el trabajo bajo presión” ¿En serio que esa empresa está tan desorganizada, con ausencia de un buen liderazgo, sin planificación del trabajo, sin una buena organización interna, con unos sistemas de operatividad que resultan inoperantes, sin una buena política de Recursos Humanos (así, con mayúsculas), que necesita recurrir a la presión hacia los demás para salir adelante? ¿Ese es el ambiente de trabajo que hay en esa empresa? ¿Esa es la forma de entender la organización? Pues francamente, la imagen que traslada la empresa hacia el exterior, con ese tipo de anuncios y convocatorias, me lleva a pensar que es mejor (si pretendes hacer “carrera profesional” en esa empresa) que pienses en otra oferta, porque esa empresa está llamada a desaparecer, y en un futuro no muy lejano; porque ya te está mostrando que no hay una verdadera dirección.

Lo tristemente gracioso de esto, es que alguna de estas empresas que te advierten de que van a someter a presión a sus empleados presumen de certificaciones de calidad; ¿Calidad? ¿en serio? Además, ¿hasta qué punto es saludable ese trabajar bajo presión?

Ver también en este blog: “El trabajo nos está mantando

José Grande Morlán

Instituto Superior de Marketing y Servicios