¿Has leído ya algo sobre los MOOC? ¿Te enteraste de la posibilidad que tienes de estudiar gratis en las universidades más prestigiosas del mundo? ¿Crees que la actitud del aprendizaje continuo es algo básico?
Tras escuchar hablar bastante de su evolución en los últimos meses e incluso habiéndolo probado en persona, como en cualquier “supertendencia” que percibimos los interesados en el ecosistema digital es necesario e interesante poner todo en perspectiva y exponer los territorios más representativos que surgen en torno a los MOOC.
Desde las primeras experiencias MOOC de éxito en EEUU como la primera clase de 100.000 alumnos, pasó un tiempo hasta las referencias serias en prensa internacional, además de su llegada y análisis por bloggers especializados y de divulgación tecnológica de nuestro país. Su popularidad actual, al menos dentro del entorno digital, es bastante clara.
Es curioso comprobar también el interés general suscitado a través de un indicativo válido como son las búsquedas de Google. Desde que comenzaran “oficialmente” allá por 2011 ha ido en ascenso, hasta el mes de marzo pasado, que se encuentra en el top y con tendencia es ascendente:
Por otro lado, el crecimiento de sus plataformas iniciales ha sido importante. El reciente aumento de adhesiones por parte de universidades y su adaptación a nuevos idiomas, especialmente en español, será interesante seguro para la mayoría de lectores de este blog.

Recientemente, he leído un artículo en el que un profesor del MIT pone en duda que los cursos gratuitos por Internet sean beneficiosos para la universidad, a la vista de lo que la gratuidad ha causado en otros sectores. (Aceprensa, de acceso libre on line)