Muchas familias en España sufren en sus
carnes el terrible drama del paro. Para muchos, la pérdida del
empleo es vivido con angustia
, más aún si se
tienen más de 50 años. Los que son despedidos o no encuentran trabajo al
finalizar sus estudios pueden sentir la tentación del desaliento: la
sensación de fracaso, el sentirse inútil y un estorbo para los demás, la
pérdida incluso del sentido de la vida
.
Esas situaciones, que pueden herir
profundamente el alma, están siendo suavizadas, dulcificadas y
acolchadas en el entorno familiar
. La
familia es hoy el gran colchón que todo lo para: los golpes y las caídas. Todo
lo aguanta. Los padres si es el parado es el hijo, la mujer o el marido si lo
es el cónyuge; los hijos pequeños con su afecto, los hermanos o los primos con
su ayuda… Todos están ahí para sostener al que podría
venirse abajo
.
Por eso me ha parecido especialmente
luminoso este vídeo que ha elaborado la Asociación de Familias Numerosas de Euskadi para destacar la inestimable ayuda que suponen
las redes familiares en la actual situación de crisis.


La historia nos presenta a un padre en paro que acude al
colegio en el “Día de las profesiones”.
Tiene que explicar delante de un grupo
de niños de nueve  años -entre ellos, su propio hijo- que está en paro y
que “mi trabajo, en este momento, es buscar trabajo”. Ante la atenta mirada de los niños, el
padre establece un paralelismo entre su situación laboral y el marcador 0-4 en
un partido de fútbol. Todo está en contra. Pero los jugadores saben que no
están solos: tienen a los demás, y luchan sin desanimarse porque saben que el equipo está con
ellos. Así sucede con la familia
. En ella nadie está solo, todos
apoyan al que busca trabajo, todos le animan y comparten su esfuerzo. De ahí el
lema: con un buen equipo, la remontada
es posible
“.

Natalia Diez-Caballero, directora de la
Asociación,
ha explicado que “en varias ocasiones me han
preguntado desde algún país vecino cómo hacemos para subsistir con más de un
25% de paro, y siempre les he respondido lo mismo: lo hacemos gracias a la
familia; a la fuerza que esta institución tiene en nuestra sociedad y 
a la generosidad intergeneracional de millones de madres, padres,
abuelos, hijos, que se quitan de lo que no tienen
 para compartirlo con sus seres más cercanos“.

Y concluye: “esto apenas se ve en nuestros medios de
comunicación y 
nunca es reconocido y agradecido como se debe por nuestros
gobernantes
, que deberían
besar allí donde pisan las familias, ya que allí donde ellos no están pudiendo
o sabiendo llegar, sí está presente la familia
“.
Totalmente de acuerdo. Y sirva este
vídeo como sentido homenaje a la gran labor que están
haciendo en estos años de crisis
. Un
brindis por la familia, para que resuene y sea compartido en el mundo entero.