La campaña que la agencia de publicidad La Despensa, envía a sus clientes para que ellos mismos puedan salir a una hora decente, nos da una idea del sinsentido de entornos laborales que se viven en España.

 

Es una buena iniciativa, pero la hora debería ser las 5 o las 6, como en el resto de Europa, y no las 7… ¿No os parece? No es de extrañar que los españoles consideren como prioridad a la hora de buscar empleo no sólo el salario, sino también la conciliación y la flexibilidad laboral como incentivo, factores que disminuyen el absentismo junto a una jornada laboral breve.

El pasado 30 de marzo celebramos el día de los horarios racionales en España y el Gobierno y los españoles volvimos a perder otra oportunidad para volver a nuestro huso horario: Greenwich. Esperemos que sea en el próximo cambio de hora…  Un investigador de Oxford, JM Fernandez-Crehuet, está tratando de poner en números las bondades de  volver a Greenwich en España , a ver si con este estudio la clase política se decide a cambiar de hora, una medida que solo aportaría beneficios para los españoles, con cero coste.
Aquí tenéis el vídeo de una entrevista que nos hicieron con Ignacio Buqueras, presidente de ARHOE en El Mundo TV. En esta entrevista expongo algunos de los numerosos estudios realizados desde nuestro Centro de investigaciónICWF. Los datos del IFREI se repiten en distintos países: al aplicar medidas de conciliación y flexibilidad se aumenta la productividad un 19%, y la intención de dejar la empresa es un 300 por cien mayor en un  entorno laboral rígido y de largas jornadas.
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De otro informe concluimos que tener un buen horario aporta más satisfacción a muchos trabajadores que tener un buen empleo.
La reducción de gastos de las empresas con jornada continua también son considerables. Según un reciente estudio de la Universidad de Zaragoza, el aumento de la productividad es de un 6% más que si la jornada es partida, sin contar los numerosos beneficios para la salud de los trabajadores a largo plazo.

 

Toda empresa debería establecer una hora de salida clara y cumplirla salvo “excepciones muy excepcionales”. Lo que se ha venido llamando una “política de luces apagadas” como la que la agencia de publicidad del vídeo intenta liderar. Los directivos han de transmitir al empleado la idea de que debe ser capaz de realizar su trabajo en las 8 horas de su jornada, y que si necesita más tiempo no es que sea mejor trabajador, sino que es más torpe, o pierde el tiempo o “el puesto le queda grande” o le han puesto objetivos imposibles, e intentar cambiar la política presencial por la de “menos es más”.
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Un horario laboral flexible, trabajo a tiempo parcial, semana laboral comprimida, jornada reducida, jornada continua o teletrabajo son medidas mucho más productivas y que permiten compatibilizar la familia, el trabajo y la vida personal.