Si te encuentras en un momento de transición profesional o simplemente deseas impulsar tu desarrollo en tu campo actual, el mentoring puede ser una gran opción para descubrir cuáles serán tus próximos objetivos y cómo alcanzarlos. A continuación, te brindamos algunos consejos para afrontar un proceso de mentoring:
- Haz un ejercicio de introspección: antes de iniciar un proceso de mentoring, es vital reflexionar sobre tus propios objetivos y necesidades. ¿Qué es lo que realmente esperas obtener de esta experiencia? ¿Cuáles son tus metas profesionales y personales? Debes saber hacia dónde quieres dirigirte para encontrar la ayuda que necesitas.
- Busca tu mentor: busca como mentor a alguien que comparta tus valores y tenga experiencia en las áreas en las que deseas crecer. Un buen mentor debería ser alguien que te inspire, pero también alguien con quien te sientas cómodo compartiendo tus desafíos y fracasos. Invertir en ti mismo es, sin duda, lo mejor que puedes hacer.
- Diseña un plan: traza un plan que te permita ir descubriendo cómo quieres avanzar en tu camino profesional. Establece metas claras y realistas, y revisa este plan regularmente para asegurarte de que estás progresando.
- Aprovecha toda la experiencia y el conocimiento que tu mentor puede ofrecerte: escucha atentamente sus consejos y pregúntale sobre sus propias experiencias y desafíos. Recuerda que no todas las lecciones vendrán en forma de consejos directos; muchas veces las anécdotas y experiencias personales pueden ser muy valiosas.
- Pasa a la acción: escuchar y aprender es solo la mitad del proceso de mentoring. Gran parte de las soluciones que buscas estarán solamente en tus manos. Para ello, pasar a la acción y poner en práctica lo aprendido en las sesiones de mentoring es indispensable.
- Aprende de los errores: a partir de los errores, podrás darte cuenta de los puntos a mejorar. Además, tu mentor tendrá más información para orientarte y guiarte en la búsqueda de los resultados deseados.
- Pide feedback a tu mentor: este puede darte una perspectiva sobre tus fortalezas y áreas de mejora. Además, la retroalimentación te permitirá ajustar y mejorar tu plan de acción.
- Mantén el compromiso: el mentoring no es un proceso pasivo. Requiere compromiso, esfuerzo y tiempo tanto de la persona mentora como de la persona mentorizada. Asegúrate de estar dispuesto a invertir tiempo en este proceso para obtener los mejores resultados.
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Ten paciencia: el desarrollo personal y profesional es un proceso que lleva tiempo. Es necesario tener paciencia y ser constante, ya que, en general, los resultados tardan en llegar. Trabaja a diario y disfruta del camino.
Este texto aparece en un artículo mas largo y que te recomiendo leer despacio :
Mentoring: ¿Qué es y cómo puede ayudarte a conseguir tus metas?

