«Si algo bueno tiene cualquier crisis (económica, social, política, familiar, personal o espiritual) es que nos obliga a cuestionarnos las cosas. Evita la modorra y el acostumbramiento, nos obliga a volver a lo esencial. Hace posible que podamos hacer algo mejor que adaptarnos al cambio: adelantarnos y ser agentes del nuevo cambio necesario».

Efectivamente, la crisis es una gran oportunidad para conocernos un poco mejor, para descubrir en qué debemos cambiar. Esto supone aceptar nuestras capacidades y limitaciones, es decir, ser más humildes. Aunque como es lógico, la crisis no afecta a todas las personas de la misma manera. He leído en un blog que la crisis afecta, entre otros factores, según las circunstancias profesionales, de modo que se podria decir que «dime dónde trabajas y te diré como te afecta la crisis».

El primer párrafo de esta entrada, pertenece a un nuevo Blog, cuya autora es Nuria Chinchilla. Conozco a Nuria desde hace años, ya que es profesora de la Escuela de Negocios IESE, de la que soy antiguo alumno. Además, Nuria es asesora de alta dirección y autora de varios libros (que me he leido). Es la única mujer española a la que la Escuela de Negocios de Stanford ha dedicado un caso.

Aconsejo una visita a ese nuevo Blog y revisar algunos de sus artículos, para comprobar sus aportaciones en el campo de la conciliación familiar y laboral, el liderazgo, la dirección de personas y la mujer. Por si hay dudas, estos artículos interesan y mucho a los futuros directivos de empresas como vosotros. Espero que los comentarios a esta entrada, me ayuden a conocer si hay interes en estos temas para dedicar al menos una sesión con profesionales. Mi opiniones sobre la conciliación personal y profesional, están publicadas en un artículo, que ofrezco a los lectores de este blog.