Los accidentes y
muertes de gente joven en el metro de Melbourne estaban creciendo en los
últimos años en esta ciudad australiana, un problema que fue atajado gracias a
una campaña de McCann Melbourne para
el servicio público que convirtió el mensaje en una canción acompañada de un
videoclip animado. Ha sido merecedora de varios premios en el pasado Festival
de Cannes, como el de Radio, Relaciones Públicas, Directo, Film e Integración.
La canción, titulada “Dumb Ways to Die”, se
atribuyó a un grupo inexistente llamado Tangerine Kitty y se colgó en YouTube y
en iTunes. En una semana fue visto 20 millones de veces y
emitido en las noticias de las cadenas de televisión del país. En un mes, ya
había dado la vuelta al mundo.
Además, la agencia lanzó 21 gifs animados que
fueron rápidamente usados por miles de jóvenes en forma de memes y avatares.
También fue lanzada una versión de karaoke para incentivar las parodias y la
difusión del vídeo. Incluso los colegios empezaron a mostrarlo en clase para
educar a sus alumnos, por lo que rápidamente McCann Melbourne elaboró un libro
de 24 páginas para que fuera usado como material escolar.
Resultados
En los tres
primeros meses los accidentes y muertes se redujeron un 21% respecto al mismo
periodo del año anterior. Después de un mes la notoriedad de la campaña fue del
46% para el target al que se dirigía.
El vídeo lleva
más de 50
millones de visitas en YouTube, más de 450.000 “me
gusta” y 11.000 «no me gusta».
Es la campaña de
servicio público más compartida de la historia,
con más de 3 millones de
contenidos compartidos en Facebook y más de 2.000 posts en blogs.
Ciento cincuenta
y cinco días después de su lanzamiento, la campaña se sigue compartiendo en
Twitter, Facebook e Instagram más de 2.500 veces cada día.
Ha sido
mencionada en más de 750
sitios de noticias
 y su
repercusión en medios ganados ha sido valorada en 60 millones de dólares.

Fuente: MarketingNews