Mis actividades profesionales, me han dado la oportunidad de conocer a muchas  personas con ganas de emprender. Tienen un proyecto que quieren llevar a cabo con mucha ilusión. Al principio todo es perfecto. Tienen pensado casi todo el plan, qué producto o servicio se vende, qué tipo de cliente estaría dispuesto a como comprarlo, dónde y cómo vender.  Esto es bueno, pero me llama mucho la atención como la intensidad en la conversación cambia mucho entre la primera conversación y las siguientes.
He llegado a la conclusión, que muchas personas viven de la ilusión de montar un negocio pero que llegado a la verdad no se atreven por miedo, por esa razón cuando ven que su sueño se va a convertir en realidad en vez de tirar hacia delante, se quedan estancados y luego salen corriendo.
Creo que el miedo es un factor determinante en el emprendimiento como en muchos aspectos de la vida y por eso voy a analizarlo.
¿Por qué el miedo nos paraliza?
Me vas a decir este no es un post de emprendimiento sino de psicología. Ni mucho menos. Pero te diré que la economía analiza el comportamiento del mercado y el mercado está formado por seres humanos, por lo que su comportamiento influye en el mercado y en la economía.
Explicada la relación entre el miedo, el mercado y la economía, lo primero que tenemos que saber es que el miedo es una emoción que está en nuestro ADN porque nos ayuda a preservar la vida. Sin miedo, moriríamos y nuestra especie se habría extinguido.
Hace miles de años, teníamos miedo a que nos comiera un león ahora tenemos miedo a perder lo que hemos conseguido. Es la misma emoción aunque el factor sea distinto. Por lo que no intentes controlar tu miedo porque no es posible, sólo puedes canalizar su energía realizando otra actividad por  ejemplo trabajando.
Pero ¿por qué tenemos miedo?
Tenemos miedo por la incertidumbre a lo desconocido, básicamente que nos puede hacer perder lo que tenemos.  Ya se sabe, más vale malo conocido que bueno por conocer. Si te dijese que tenemos miedo porque no nos conocemos lo suficiente y no sabemos cómo vamos a reaccionar ¿Qué me dirías? Tiene sentido, ¿verdad?
Cuando emprendemos tenemos miedo a no saber cómo poner en marcha nuestro proyecto, a no tener la respuesta esperada entre nuestros clientes potenciales y a no obtener suficientes ingresos para pagar los gastos. La respuesta es clara, tenemos miedo porque no sabemos lo que somos capaces de hacer, ni cómo vamos a responder en una situación de estrés. El miedo nos paraliza frente a la posibilidad de emprender de la misma forma que lo hacían nuestros ancestros, cuando estaban delante de un león. Y tenemos la misma reacción: paralizarnos y salir corriendo.
Y ahora me dirás, cómo puedo conocerme por dentro para poder tener la seguridad suficiente en uno mismo para poder llevar a cabo un proyecto empresarial. Se trata de lo que comúnmente hemos llamado autoconfianza. Pero conseguir esa autoconfianza tan necesaria para tener éxito no es fácil de alcanzar. Depende de cómo ha sido tu vida.
Cuando de adultos queremos conseguirla, la respuesta quizás no te guste pero es la siguiente: las emociones, entre las que se encuentra el miedo, están ligadas en el cerebro entre conexiones con el inconsciente y no existe ninguna relación entre las emociones y la consciencia. Por lo que sólo se pueden tratar las emociones desde el inconsciente.
Ya sé que lo estarás pensando, no voy a  tener que ir a un psicólogo para emprender. No te digo que lo hagas, sólo que lo sepas.
Si te paraliza el miedo a emprender, a fracasar, a iniciar, a moverte por alguna razón será.
Fuente: Blogismo