Estoy suscrito al blog de Rosa María Aguilar, con interesantes artículos. Este blog es un espacio dedicado a la gestión de la afectividad y el desarrollo personal. A través de reflexiones sobre emociones, relaciones, valores y la búsqueda de sentido en la vida, el blog invita a repensar la felicidad como un proceso activo, no como un estado pasivo.
Se profundiza en los temas claves parea lograr la felicidad verdadera. De hecho se titula «En busca de la felicidad verdadera» Se explica que se habla mucho de felicidad pero no somos capaces de serlo. En este blog se dan pistas fáciles y sencillas para parar, pensar y cambiar. Este es el último artículo recibido:
el «OMBLIGUISMO»
Es una de las tendencias naturales de hoy. Yo, yo conmigo. Yo soy el centro del mundo y los demás me han de facilitar la vida. Yo me merezco todo. Vivir solo de mis apetencias. Así nace el narcisista. Parece el protagonista del hoy.
La autodeterminación del sexo y caer en la esclavitud del sexo ha sido el gran campo de cultivo para «los narcisos». Después llega la adicción. Hay que ayudar a la gente a salir de ahí, pero se han de dejar ayudar.
Ayudar a recuperar el sentido humano de la persona. O somos dueños de nuestra vida y de nuestra sexualidad o estamos abocados a vivir de una manera impersonal como posesos en un círculo vicioso.
La felicidad es lo opuesto, es vivir pendiente de los demás. Es salir de uno mismo y saber mirar alrededor. Lo hemos hablado muchas veces.
Sólo es feliz quien no es esclavo de si es mismo y de sus pasiones. Hoy vemos grandes momentos de solidaridad y voluntariado en contraposición a lo anterior. El momento de «estoy harto de tanto yo».
Todos tenemos heridas. Todos hemos de luchar contra el OMBLIGUISMO porque es una tendencia «natural» el ser egoísta. Hay que tener paciencia con uno mismo y así aprendemos a tenerla con los demás. Todos somos débiles. Nuestra cultura no nos ayuda sino que lo fomenta. Hay una presión social INCREÍBLE. Las redes marcan nuestro cuerpo, estilo de vida, de ocio, nos compara y enfrenta.
En las últimas semanas, por cosas de la vida, he visto mucho ombliguismo y mucha donación. Chocan. Unas personas te ayudan a mejorar o hacer tu vida de dolor más fácil y otras «siguen actuando de protagonistas» centrados en sí mismos, sus historias, su comodidad.
De narcisos hoy tenemos exceso porque la sociedad ha perdido el norte de dónde se ha de poner lo importante. Si tu centro es tu ombligo no vas por buen camino. Si tu centro son los ojos de los demás SIGUE ADELANTE, mirando a los ojos de los demás descubrirás un mundo nuevo de entrega y amor. Llevarás la cabeza alta, pendiente. El otro acaba solo mirando al suelo.
Fuente: En busca de la Felicidad
Te dejo un vídeo de Marian Rojas en el que contesta a esa pregunta clave

