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Las estamos esperando todo el año y cuando llegan no sabemos si las vamos a tener o si vamos a «descansar» realmente. |
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Si por salud o por tener que cuidar a alguien o por imposibilidad económica, no podemos tener el plan soñado ni podemos «salir de vacaciones», inventemos detalles de «verano diferente». ¿Es difícil? Si. De fácil no tiene nada, pero se puede conseguir con tenacidad e ilusión. |
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Primero de todo, aceptar que el plan no es el que hemos soñado o nos gustaría tener. Aceptación de nuestra realidad inminente. |
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Segundo, «hacer limonada». ¿A qué me refiero? Pues a idear un nuevo plan con las nuevas cartas que tenemos para «jugar». |
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Tercero, no detenernos en quejarnos y negativizar. Perdemos muchas energías para «hacer limonada». Cambiate las gafas de ver las cosas. |
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Cuarto: No te compares NUNCA. Ahí morirás en el intento y te podrirás de envidia, cosa que no es saludable porque corroe el corazón. |
Si ya llegan, y parece que sí las vas a poder tener, ADELANTE con ilusión .
Disfruta, descansa, haz actividades que te relajen, y piensa en hacer felices con pequeños detalles a las personas de tu alrededor. No olvides a los que se han quedado. Contempla la naturaleza que es sanadora. Respira profundamente y da gracias de todo lo que recibes. No te quejes, te hace perder el tiempo. Vive el día a día hasta exprimirlo con detalles pequeños que llenen el corazón de los que están contigo. Que nadie, que haya estado un rato contigo, se vaya indiferente. Descansa haciendo descansar a los demás. ¿Sabes lo que descansa a cada miembro de tu familia? ¿A tus amigos? |
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Y no olvidemos un tiempo para pensar. Cómo ha ido el curso hasta aquí, qué podría mejorar, si tengo que pedir perdón a alguien, qué he de cambiar de mi horario…Si dejamos de hacer este «ejercicio» a fondo, las vacaciones habrán sido incompletas, por mucho que te parezcan increíbles. |


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