Quizás hayas pensado alguna vez que tu trabajo es cansado, difícil y sin tiempo para hacer lo que a ti te gustaría. Si es así, te animo a que veas este spot, que en pocos días ha batido récords en Internet: lleva millones de visitas y, sobre todo, millones de respuestas emocionadas.

Es una entrevista de trabajo para un puesto que se anuncia como “el más difícil del mundo”. Lo que poco a poco descubrimos es que también es “el más duro y sacrificado del mundo”. Todos los días del año, más de 135 horas a la semana, sin descansos, sin tiempo a veces para sentarse a comer

El vídeo anuncia, desde el principio, que se trata de una simulación. Se creó un puesto de trabajo ficticio, denominado “Director de Operaciones”, y se anunció en los periódicos y en Internet. Miles de aspirantes quisieron optar a él. Las entrevistas son reales: se realizaron con web cam, y fueron grabadas por la empresa anunciante. Al final, cuando desvelaron el puesto de trabajo, pidieron permiso a los solicitantes para utilizar sus imágenes.

Gracias a eso, podemos ver las reacciones de los candidatos. Uno a uno, van mudando la expresión según van conociendo las cláusulas de ese puesto ficticio: estar de pie casi todo el día, realizar esfuerzos constantemente, tener conocimientos de medicina, finanzas y artes culinarias… Los requisitos suenan tan excesivamente exigentes, que uno de ellos pregunta incluso si eso es legal. Todos coinciden en que no puede existir un trabajo así, y lo califican de “inhumano” y “demencial” cuando el entrevistador les dice las dos últimas condiciones: no cobrarán nada por ello, y no deben esperar ningún agradecimiento.

Los aspirantes al puesto preguntan atónitos quién iba a realizar un trabajo así, a lo que el entrevistador contesta que millones de personas lo están haciendo cada día… Las madres.

El emotivo vídeo, que es viral en Internet, nos recuerda y nos anima a mostrar a nuestra madre el agradecimiento, quizás con una carta: porque siempre han estado ahí cuando les necesitábamos..

 

Una iniciativa publicitaria que merece nuestro más rendido aplauso.