Por que más es menos: la tiranía de la abundancia” (The paradox of choice: why more is less)
del psicólogo americano Barry Schwartz,
trata de uno de los temas que
siempre ha despertado mi interés como es el de la elección y la toma de
decisiones. Todos realizamos cientos de elecciones desde que nos
levantamos hasta que nos acostamos, y cuanto más importante es para
nuestra vida la elección y  más opciones tenemos mayor es nuestro estado
de ansiedad y estrés
en este libro analiza
todo lo relacionado con la elección y nos aporta unas pequeñas reglas
que nos permitirán elegir de una forma más sana. 
 Imaginemos un ejemplo
sencillo y cotidiano, que vamos a un supermercado a comprar entre otras
cosas un yogurt, si no tuviésemos muy claro nuestros preferencias,
nos perderíamos en la infinidad de opciones y marcas, y si tuviésemos
que evaluar la mejor opción calidad-precio-producto nos cerrarían y aún
estaríamos allí.
Y el que dice un yogurt, dice una televisión, un coche,
una vivienda, un trabajo, una ciudad para vivir, nos quedaríamos
inmovilizados ante la ansiedad y estrés que provoca el tomar una
decisión ante la abundancia de opciones posibles y exceso de
alternativas sumando el coste de oportunidad asociado a toda elección,
aunque bien mirado luego se reducen a las “posibles” pero aún así hay
una gran cantidad de opciones.

Todos
conocemos amigos y compañeros que a la hora de elegir lo hacen rápido y
eficazmente mientras que otros demoran el momento de elección ante el
análisis de la gran cantidad de opciones, Barry nos habla de los
maximizadores y los satisfactores, los primeros son los que sólo se
conforman con “lo mejor” y los segundos se conforman con “una buena
opción”
aunque no sea la mejor. Y  analiza el grado de satisfacción
vital una vez producida la elección analizando el fenómeno del
arrepentimiento. 
El
autor afirma que el exceso de alternativas no siempre es bueno
y aporta
unas importantes lecciones que ha extraído después de analizar y
estudiar los datos procedentes de “psicólogos, economistas, expertos en
mercadotecnia o especialistas en el campo de la elección”:

1.
Sería positivo aceptar voluntariamente algunas restricciones a nuestra
libertad de elección,
en vez de rebelarnos contra ella.
2. Sería positivo aspirar a «lo bueno» en vez de a «lo mejor». (¿Han oído alguna vez a un padre decir «Para mis hijos, quiero lo bueno»?)
3. Sería positivo rebajar las expectativas en cuanto a los resultados de nuestros actos.
4. Sería positivo si las decisiones que tomáramos fueran irreversibles.
5. Sería positivo prestar menos atención a lo que están haciendo las personas que nos rodean. 
 Al
final en el cápitulo 11 “cómo enfrentarnos a la libertad de elegir” nos
señala unos pasos para aliviar muchas de las fuentes de ansiedad a la
hora de elegir y tomar una decisión: elegir cuando elegir; ser
selectivo, no conformista; mejor ser satisfactor que maximizador; pensar
en el coste de oportunidad del coste de oportunidad; tomar decisiones
irreversibles; prácticar la gratitud; arrepentirse menos; adaptación
anticipada, controlar las expectativas; restringir la comparación
social; aprender a amar las restricciones.
A continuación, puedes ver dos vídeos sobre el tema de este libro del Programa Redes de TVE: