En unos mercados donde el exceso de capacidad, la creciente competencia, la similitud de las ofertas, los entornos mediáticos saturados, el fuerte y creciente enfoque en los precios, y unos consumidores más exigentes son la norma, la competitividad empresarial a largo plazo, depende en gran medida de la calidad de las relaciones con los clientes.
Es decir, se trata de intercambiar algo más que productos o servicios para conseguir un beneficio económico. Así, la capacidad de las organizaciones de ofrecer la mejor experiencia y entregar un valor diferenciado superior son factores clave para no perder el tren de la competitividad.
Aunque ya hemos insistido en estos conceptos, consideramos que el modelo de empresa más adecuado, para implantar la cultura de Calidad de Servicio, es en el que todas las actividades de la organización o empresa se orientan al servicio de las personas (empleados y clientes). El que las personas sean el centro de la empresa, supone satisfacer del mejor modo posible sus necesidades y deseos, de tal manera que se facilite el desarrollo en plenitud de las personas implicadas en las actividades de dicha empresa.
Mejorar la cultura de Marketing de servicios implica, entre otras cosas, responder a la pregunta ¿Cómo mejorar el Marketing Relacional? (Cfr. Documento de Investigación nº 690 del IESE), ya que los requisitos para aplicar con eficacia y eficiencia esta cultura son muy exigentes. Esto quiere decir, que algunas empresas no reúnen las condiciones o no desean aplicar el Marketing Relacional.
Una estrategia efectiva de Marketing de Servicios, requiere la asignación de responsabilidades muy claras y concretas en casi todas las áreas de la empresa. A continuación, se exponen las acciones a ejecutar mediante la fórmula “43 recetas del Marketing de Servicios»
Por favor, revisa y lee despacio los documentos que aparecen en esta entrada (ver enlaces). ¿Puedes contar algunas experiencias personales?. Espero tus comentarios, con algunos enlaces.

