Los Guardias Civiles en su callado quehacer no hacen más que cumplir con su obligación, sin embargo, testimonios de esta naturaleza nos reconfortan y nos motivan, aún más, en nuestro servicio cada día·” Así termina la carta recibida del General jefe de la Guardia Civil de la zona de Andalucía. Se debe a que hace unos días, pasando cerca de un cuartel de la Guardia Civil tuve una necesidad que me llevó a acudir al cuerpo de guardia para pedir ayuda. Recibí un trato excelente por los guardias civiles que me atendieron.

Me sentí muy satisfecho del servicio recibido- Esto me llevó a poner por escrito mi felicitación y agradecimiento por la profesionalidad y amabilidad que había percibido. Por eso, en otro párrafo de esa carta me dice que “Le agradezco su testimonio y le manifiesto la satisfacción que me produce el reconocimiento manifestado, significándole además que supone un motivo de orgullo para la Guardia Civil, lo cual sin duda redundará y vendrá a potenciar el prestigio del Cuerpo”. Cuando manifesté mi agradecimiento me sentía orgulloso de la Guardia Civil, ahora después de esta carta mi orgullo y admiración es mayor.

Esta carta es un ejemplo de algo que practico desde hace años: manifestar por escrito, mi felicitación y agradecimiento por los servicios que recibo con profesionalidad y amabilidad.

He recibido cartas de unos Grandes almacenes, de Renfe y de otras empresas. He comprobado que generalmente en las empresas solo existen impresos de quejas y reclamaciones.  No está previsto que los clientes agradezcan el buen trabajo que realizan tantos empleados que destacan por su profesionalidad, un espíritu de servicio y una amabilidad que se reflejan en detalles tan sencillos como una sonrisa.

Me parecen importantes todas las cartas recibidas, pero guardo con especial cariño la carta que me escribió a mano la chica que me atendió en una cafetería. Después de poner mi felicitación y agradecimiento por escrito al despedirme me entregó el siguiente texto: “Nuestro máximo agradecimiento a una compañía inesperada, y a una amabilidad ejemplar. Esperamos volver a verlos y disfruten de otro buen rato con nuestros servicios” Firmaban las dos empleadas y se despedían con afecto.

Y tú, ¿Das las gracias por los servicios que recibes? ¿Alguna vez lo has puesto por escrito? Te aconsejo que experimentes y compruebes los efectos que esos agradecimientos tienen en las personas que te prestan el servicio.

Este texto, se publicó como artículo de opinión en el Diario de Almería con el título «Las cartas de Agradecimiento«