La fuga de
consumidores descontentos es uno de los mayores problemas a los que se
enfrentan las tiendas y comercios en España, sean grandes o pequeños.
Según los
últimos datos del estudio de la consultora Coleman Parks, un 36% de los españoles se marcha de una tienda
sin comprar nada si encuentra una cola en la zona de caja. 
El estudio, que aborda
cómo afecta la tecnología a la hora de la compra en cinco países europeos
(Reino Unido, Francia, España, Alemania e Italia), sitúa a los españoles como
los que menos toleran el tener que hacer cola para pagar,
superando claramente
a italianos (30%), franceses (25%) y alemanes (20%).
A nivel global, el
estudio, titulado `State of European Retailing´, muestra que los
consumidores europeos consideran necesaria esta evolución del sector retail,
y esperan que el comercio aproveche las ventajas que aporta la tecnología para
mejorar su atención al cliente y ofrecer nuevas experiencias de compra.

Javier Medina,
responsable de Marketing en Qmatic España comenta sobre el
estudio que «con estos datos sobre la mesa, son los comercios españoles
los más interesados en tomar medidas para evitar la fuga de los clientes y la
tecnología puede ayudarles a evitar esta situación».
Qmatic, en este
sentido, ofrece a los centros comerciales soluciones de fila única para zonas
de cajas que permiten configurar filas mediante separadores y ofrece un sistema
de llamada automática a caja. Este sistema se acompaña además dedisplays que sirven de
indicadores, y pueden ofrecer información en tiempo real sobre nuevos productos
o novedades.
Alfonso Suárez,
responsable del sector Retail en Qmatic España explica que
«con la solución Solo Linea, se consiguen reducir los tiempos de
espera en cola en un 30%
ya que los consumidores esperan su turno de forma
ordenada y la atención es más rápida y justa».
Además, este sistema
de Fila Única permite mantener informado al cliente respecto a su posición en
la cola de espera,
pero a la vez le da libertad para que siga transitando por
el supermercado, facilitando así un mayor tiempo de compra en lugar de una
espera inactiva e ineficiente.
Si a todo esto se
añade los turnos de llamada junto con un marketing dinámico donde se
promocionen productos y ofertas, el impacto recurrente favorecido por la compra
impulsiva o la captación de atención mientras se circula libremente arrojará,
sin lugar a dudas, unos aumentos en los beneficios mediante la innovación
tecnológica y la mejora de la experiencia de los clientes en los
establecimientos.