El CV es un peaje de obligado tránsito por el que no le queda más remedio que pasar al candidato si quiere incorporarse en un proceso de selección. A pesar de sus claras ineficiencias que desequilibran la balanza entre candidato y reclutador, sigue teniendo una vigencia clara, aunque está evolucionando hacia modelos (¿alternativos?) mucho más sociales y visuales que tratan de facilitar la labor tanto a unos como a otros.

Últimamente he leído en algún blog la
afirmación de que el CV ha muerto.
Y se dice con una contundencia tal que a mí
me sorprende, ya que no expresa claramente la situación actual, y por otra
parte me parece demasiado ‘ambicioso’ pretender tal cosa. En mi caso he escrito
¿El CV va a desaparecer? o incluso ¿Ha muerto el CV? pero siempre
buscando la objetividad y planteando más una reflexión basada en mi
conocimiento, que tratando de generar confusión mediante un alarmismo infundado. Los que me seguís
habitualmente, sabéis que no soy muy amigo del CV (al menos basado en su modelo
actual rígido y que limita el alcance de los candidatos), aunque por otra parte
tengo que reconocer (decir otra cosa sería temerario) que ese CV sigue siendo el interfaz principal de
conexión inicial entre el que busca empleo y el que recluta candidatos
.

De hecho, no nos engañemos. El
CV ha sido creado por las empresas, no por los candidatos
. Es a ellas a
quien beneficia claramente, puesto que son en definitiva las que tienen que
contratar a alguien, y que para ello precisan un instrumento ‘ágil’ que les
permita cribar y seleccionar al ‘más adecuado’.
Se trata de un instrumento de
una sola vía (unidireccional) que no ofrece ninguna garantía al candidato
(aunque por otra parte se trata de una obligación), y que por otra parte sitúa
en clara posición de poder al reclutador, que puede elegir entre cientos de
candidatos hasta dar con el ‘idóneo’. Por tanto, ese CV se ha convertido en
una ‘commodity’ que aporta
muy poco valor adicional al proceso de búsqueda de talento, convirtiéndose en
un mero trámite de obligado cumplimiento para incorporarse al proceso
.
Por otra parte, asumo también
que se trata de una herramienta ‘necesaria’, al tener unas ventajas claras en
la fase inicial del proceso de selección, ya que permite un filtrado rápido de
las candidaturas, las cuales se concretan en un breve espacio, lo que sin duda
alguna facilita el proceso.
Ahora bien, también es cierto
que ese CV que se ha mantenido rígido en su forma durante muchos años, aunque
haya podido cambiar el soporte (de papel a electrónico), está
evolucionando hacia otros formatos mucho más sociales, donde la imagen y el
vídeo adquieren un papel mucho más relevante
. Y todo ello con el fin
de permitir al candidato el contar con mecanismos algo diferentes que
les posibiliten diferenciarse en algo del resto de candidatos
, y tratar de
esa forma de tener mayores posibilidades de ser vistos por los reclutadores. De
la misma manera, propician también el que los reclutadores puedan
disponer de otros mecanismos similares a los actuales, que no les hagan perder
esa agilidad que tienen actualmente para filtrar candidaturas, y que por otra
parte les ayuden visualmente a obtener una mayor información por parte de los
candidatos
, frente a los modelos de CV tradicional.
En todas esas ‘nuevas’
alternativas de CV’s novedosos (infografías, vídeo-CV’s, Blog-CV, …), el
candidato es el que de alguna forma sale claramente ‘ganando’
, puesto que
con ellos pueden posicionarse mejor ante reclutadores, al ofrecer una
‘diferencia’ con respecto al resto que puedan seguir usando exclusivamente los
modelos tradicionales. Ahora bien, todavía está por ver la efectividad
de todos esos formatos distintos
, ya que son los reclutadores en definitiva
los que tendrán que darles validez. Y digo esto porque, entre otras razones,
los portales de empleo que aún mantienen una buena parte del
mercado actual del empleo on-line, siguen usando sus modelos de CV
‘propietarios’ y basados en texto
.

Por último, no me gustaría
terminar esta entrada sin mencionar un medio que cada día está cogiendo más
auge, y que puede suponer un modelo novedoso y social que complementa un modelo
estático como es el CV tradicional, con información dinámica que permite al candidato mostrar y demostrar
su valía profesional:
me refiero a los blogs.