Parece la reedición, en
versión contemporánea, de la parábola del buen samaritano
. La campaña
de los Free Hugs («abrazos gratis»), nacida hace varios años en Australia y ahora
difundida en todo el mundo, se propone distribuir «actos de benevolencia»
de modo totalmente casual y gratuito.
El vídeo que Juan Mann
—ideador de la campaña— realizó en un centro comercial de Sidney, en un momento
de su vida de particular soledad, ha tenido más de setenta millones de
visitas
.
En este vídeo, el protagonista,
de aspecto vagamente hippie (barba descuidada, cabello largo), va en busca de un
gesto de afecto por parte de extraños
. Teniendo en la mano un enorme
cartel donde está escrito «abrazos gratis», al inicio lo ven con desconfianza y
con cierto temor comprensible, creyendo que se trata de un loco. Pero cuando
una viejita, sintiendo curiosidad por esas palabas del cartel tan insólitas, se
acerca y se deja abrazar, entonces tiene lugar una contagiosa emulación
entre los presentes
. Porque los gestos espontáneos son contagiosos,
como la risa. Así, vencida la desconfianza inicial, se entabla una
competición para el abrazo más original,
casi una forma de happening.
La Free Hugs
Campaign
, nacida inicialmente como una petición pública de abrazo por
parte de una persona y dirigida a una multitud indistinta, se ha
transformado en una insólita y rara ocasión de interacción
y contacto
entre extraños en un lugar público. 
La lección que nos deja
esta experiencia es que incluso una masa indistinta de personas —como las que
de ordinario animan un centro comercial o un aeropuerto, donde cada uno parece
distante, aparentemente absorbido por sus propias preocupaciones personales— lleva
en su interior una petición silenciosa de implicación y cercanía humana al
prójimo
, pero que no tiene ocasión de hacer explícita.
Porque nadie, por más
ensimismado que esté en sus problemas, es realmente prisionero de su
restringido horizonte de vida, sino que, al contrario, siempre es capaz de
abrirse, donde se presenta una ocasión imprevista, a un gesto gratuito
de esperanza simbólica
.