No es de extrañar teniendo en cuenta los beneficios que aporta: mejora el clima laboral, ayuda a fidelizar a los empleados, influye positivamente en la reputación de la compañía… Pero la principal motivación de la empresa al poner en marcha el voluntariado corporativo debería ser realizar una acción solidaria en pro de la comunidad. El resto de beneficios serán la consecuencia de una correcta gestión del voluntariado dentro de la empresa, pero nunca deberían ser el motor que lo impulsa, explica Victoria Moreno en el cuaderno «El voluntariado desde la empresa», publicado por la Cátedra»la Caixa» de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo del IESE.
Ver también en Expansión: «Negocios solidarios que también crean empleo»
Comprueba que en la cabecera del artículo de referencia, tienes la opción de descargar el cuaderno citado.Ver también «Fundación hazlo posible»

